Por: Jimmy Ariel Rugama

SI DIOS CON NOSOTROS ¿QUIÉN CONTRA NOSOTROS?, SI DIOS CONMIGO, ¿QUIÉN CONTRA MÍ? Romanos 8:31

Si Dios es por nosotros ¿Quén contra nosotros?

Si Dios es con nosotros ¿Quién contra nosotros?; Si Dios conmigo ¿Quién contra mí? 


Hay momentos, en que he sentido la furia del enemigo de nuestras almas. Como un perro rabioso ladrando en las ventanas de tu vida…es tan real que casi puedo verlo!

Pero precisamente en tiempos como éste, cuando la furia de Satanás dispara dardo tras dardo, es cuando recuerdo cada una de las victorias que Dios me ha dado! Tal vez sea tu situación en este momento…

David recordó que si Dios con nosotros ¿Quién contra nosotros?, si Dios conmigo ¿Quién contra mi?


Es el enemigo de tu alma, aquel que planea destruirte, ha enviado un nuevo “gigante” a hacerte frente y a desafiarte. El está allí, sus ojos puestos en ti… enorme y completamente armado! 


Déjame decirte que la única manera de enfrentar a esos Gigantes es hacer lo que hizo David. Recordó al oso y al león! Recordó que si Dios con nosotros ¿Quién contra nosotros? y si Dios conmigo ¿Quién contra mí? 

David pensó Si Dios con nosotros ¿Quién Contra nosotros? Si Dios conmigo ¿Quién contra mí?


1 Samuel 17:33 Dijo Saúl a David: No podrás tú ir contra aquel filisteo, para pelear con él; porque tú eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su juventud. 17:34 David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, 17:35 salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba. 

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David vio al Gigante y quería pelear con el, quería matarlo, quería hacerle frente; Pero el rey le marcó de inmediato con las líneas de la razón: No podrás tú ir contra aquel filisteo, para pelear con él; porque tú eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su juventud. 

SI DIOS ES CON NOSOTROS ¿QUIÉN CONTRA NOSOTROS? CUANDO DIOS ESTÁ CON SU PUEBLO


David se decía a sí mismo Si Dios conmigo ¿Quién contra mí?, Si Dios con nosotros ¿Quién contra nosotros?


Pero David desbordaba de valentía, pues tenía en su mente cada victoria alcanzada. Vs. 17:37 Añadió David: Jehová, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo. Porque si Dios es con nosotros ¿Quién contra nosotros?, David decía dentro de él: Si Dios conmigo ¿Quién contra mí?

¡Escúchenme!, Jehová ya me ha librado antes, y estoy listo (a) para ver cómo lo hará de nuevo!

Tal vez estés enfrentando un gigante en estos días, no se como se llame ese gigante… ¿Crisis económica, conflicto familiar, conflicto laboral, crisis de Fe?, pero piensa como David: Si Dios conmigo ¿Quién contra mí?, si Dios con nosotros ¿Quién contra nosotros?

Si Dios con nosotros quién contra nosotros, si Dios conmigo ¿Quién contra mí?. Esta debe ser nuestra convicción


Sea cual sea su nombre y tamaño, recuerda al Oso y el León, recuerda todas las veces que Dios te ha librado, recuerda cuando suplió milagrosamente, recuerda tus sanidades, recuerda aquel día en que te consoló y enjugo tus lagrimas, recuerda cuando enfrentaste ese problema del que creíste que no podías salir pero…. Dios estaba contigo!, Dios es con nosotros. Y si Dios con nosotros ¿Quién contra nosotros? Si Dios conmigo ¿Quién contra mí?

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Déjame decirte que puedes salir y llamar a ese gigante a la línea de batalla, ¡Estoy listo (a) continuar peleando!, ya he dejado muchos osos y leones en el camino…se que aquel que me guardó en su poderosa mano, lo hará otra vez.

ROMANOS 8:31 SI DIOS CON NOSTROS ¿QUIÉN CONTRA NOSOTROS?


Si Dios conmigo ¿Quién contra mí?


Este versículo nos da esperanza, no de que siempre prevaleceremos, sino de que nuestro destino eterno y el amor de Dios están seguros. Aunque suframos, no seremos destruidos. No importa cuán mal parezcan las cosas, debemos recordar que “Dios es por nosotros”; Él nos ama profundamente. Somos Sus hijos, con Jesús como nuestro hermano mayor (Romanos 8:29).


El versículo es convincente por sí mismo, pero en el contexto de Romanos 8, el pasaje es un poderoso recordatorio del gran amor de Dios y sus excelentes planes para nosotros.

Si Dios con nosotros ¿Quién contra nosotros? ¿Cuál es el contexto en Romanos?


Romanos es una carta que fue escrita por el apóstol Pablo a los creyentes en Roma alrededor del año 56-58 d. C. En ese momento, Pablo nunca había visitado Roma, pero el cristianismo parece haber estado presente allí durante varios años. La iglesia estaba bien fundada y era bien conocida.

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Aunque la intensa persecución bajo el emperador Nerón aún no había comenzado, solo unos años después de la redacción de la carta de Pablo, se culparía a los cristianos por el incendio de Roma. El sentimiento contra ellos ya era un problema. La mayoría de los primeros cristianos romanos eran descendientes de judíos y habrían regresado lentamente después de que los judíos fueran exiliados de Roma en el año 49 d. C. bajo el emperador Claudio, un edicto que no caducó hasta su muerte en el año 54 d. C.

Por lo tanto, Si Dios con nosotros ¿Quién contra nosotros?, si Dios conmigo ¿Quién contra mí?


Por lo tanto, fuera de contexto, la declaración de que “si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros?” habría parecido igual de confuso para los lectores originales. Podrían haber respondido: "¡Toda Roma está contra nosotros!" Afortunadamente, para ellos y para los lectores de hoy, hay contexto.

"Si Dios es por nosotros" El contexto de este pasaje: Dios con nosotros ¿Quién contra nosotros?


Romanos 8 comienza con la declaración: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús...” (Romanos 8:1). Pablo pasa a exponer sobre la vida en el Espíritu. “Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia” (Romanos 8:10). Él explica que somos hijos de Dios.


Luego pasa al sufrimiento. “Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados” (Romanos 8:17). Pablo explica que nuestros sufrimientos actuales palidecen en comparación con la gloria venidera. El Espíritu estará con nosotros para ayudarnos, y Dios obra todas las cosas para bien. El cristiano está destinado a ser conformado a la imagen del Hijo: llamado, justificado y glorificado (Romanos 8:29-30).

ENTONCES, QUE SIGNIFICA SI DIOS CON NOSOTROS QUIÉN CONTRA NOSOTROS? SI DIOS CONMIGO ¿QUIÉN CONTRA MÍ?


¿Qué no significa este versículo? Si Dios por nosotros, ¿Quién contra nosotros?


Afirmar que nadie puede estar en contra del cristiano no tiene sentido. Tanto las fuerzas humanas como las espirituales luchan contra nosotros. Enfrentaremos oposición, y muchos versículos nos advierten precisamente de eso. Por ejemplo, 2 Timoteo 3:12 dice: “Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución”.

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Si Dios con nosotros ¿Quién contra nosotros?, Dios a nuestro favor


El versículo tampoco dice que nada pueda jamás vencer a un cristiano. Los cristianos aún pueden perder: Deportes, trabajos, incluso sus vidas. Perder no es una cuestión de “no tener suficiente fe” o “no confiar lo suficiente en Dios”. Este versículo no afirma que todo saldrá bien en esta vida si tenemos fe.

Más bien, en un tribunal cósmico, no se puede presentar ninguna prueba en nuestra contra. Dios está en el proceso de santificarnos. Los que confían en Cristo ya no pueden ser condenados.

Si bien es cierto que Dios está con nosotros, es decir, a favor de su pueblo; tal como lo hizo muchas veces dando la victoria a su pueblo Israel. También es importante estar conscientes que en ciertas ocasiones podemos tener derrotas.

Somos vencedores en Cristo porque si Dios con nosotros ¿Quién contra nosotros?


Sadrac, Mesac y AbedNego sabían que podían ser quemados, sin embargo, sabían que debían mantener su fe. Lo que sí nos garantiza el versículo es que ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, Dios está con nosotros, nos dará la victoria, pero también, aunque así no fuera, somos más que vencedores en Cristo, porque ninguna condenación hay para nosotros, los que hemos sido lavados con la sangre de Jesucristo.