Por: Jorge E. Pino Valenzuela

JESÚS ES DIOS SEGÚN LA BIBLIA

Jesús es Dios

Jesús es Dios, el verdadero Dios y la vida eterna


“Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna.”  (1 Juan 5:20)

Por más redundante que pueda sonar el título de este tratado, es necesario hacer apologética de esta frase. Jesús es Dios y francamente no podría ser de otra manera. (También te puede interesar: La Unicidad de Dios)

Tan enigmática personalidad, no pasó desapercibida en su tiempo, y después de 21 siglos sigue siendo el centro de la historia. 

Deberíamos comenzar preguntándonos cómo Jesús, un impredecible carpintero de un oscuro pueblo en Palestina, hizo afirmaciones tan certeras, que tienen implicaciones profundas en nuestras vidas. 

Fueron ante todo las asombrosas afirmaciones de Jesús, que le causaron ser visto como una persona excéntrica tanto por las autoridades romanas como por la jerarquía judía. Sin embargo, los siglos que lo han sucedido, han impactado a todos los que le han conocido, para bien o para mal.

Algunos creen que él era meramente un gran maestro moral; otros creen que él era simplemente el líder de la más grande religión del mundo. Pero muchos creemos que es mucho más grande. Los verdaderos cristianos creemos que Dios, de hecho nos ha visitado en forma humana (1 Timoteo 3:16; Juan 1:1-14) y creemos en la evidencia que lo respalda. Entonces, ¿quién es el verdadero Jesús? Miremos a este Maestro de manera más particular: 

Jesús es Dios...¿Jesús Afirmó ser Dios? 


Claramente, desde los primeros años de la iglesia, Jesús fue llamado Señor y considerado por la mayoría de los cristianos como Dios. Sin embargo su divinidad fue una doctrina que fue sometida a gran debate, sobre todo en el siglo II y III de la era cristiana. Entonces la pregunta es: ¿Realmente Jesús afirmaba ser Dios (el Creador), o fue su divinidad algo inventado o asumido por los autores del Nuevo Testamento? 

Mientras muchos, incluso grandes líderes religiosos pretenden entender que los discípulos de Jesús solo asumieron que él era Dios, y algunos libros de venta masiva enseñan que la doctrina de la divinidad de Cristo es una enseñanza tardía, todo aquel que acepta los evangelios como confiables, acepta que Jesús afirmó que él era Dios. 

Jesús es Dios: Autoridad Divina de Jesús

Una simple lectura de los evangelios, dará luz respecto a que Jesús pretendió ser más que un simple hombre, incluso más que un simple profeta a la usanza de Moisés o Elias, pues él dijo ser Dios... y si lo dijo ¿Se refería al mismo Dios que los Judíos adoraron desde el tiempo antiguo? 

Es interesante mirar una escritura que se pasa por alto muchas veces: “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.” (Mateo 28:18). 

La autoridad es un término que conocían bien en la primera mitad del primer siglo de la era cristiana. Tal era, que los cesares con motivo de su autoridad, alegaban ser “divinos”. Pero el testimonio del mismo Jesús, dice que Él tiene TODA la autoridad, no tan solo en un sector conquistado a punta de espada, sino que en el CIELO y en la TIERRA. 

“Por lo cual, Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.” (Filipenses 2:9-11). 

Esta escritura es interesante, porque afirma que Dios exaltó a la humanidad de Jesús (su manifestación en carne) hasta lo sumo, y le dio un nombre que está sobre todo: “El nombre de Jesús”. Ante su manifestación en carne, se doblará toda rodilla. Además, el texto profético de donde es sacada, el término “Señor” es el equivalente a Dios. Y no tan solo eso, sino que el Jehová del Antiguo Testamento, es el que se apropia con autoridad de estas características. 

“Proclamad, y hacedlos acercarse, y entren todos en consulta; ¿quién hizo oír esto desde el principio, y lo tiene dicho desde entonces, sino yo Jehová? Y no hay más Dios que yo; Dios justo y Salvador; ningún otro fuera de mí. (También puedes visitar la sección de Doctrina Pentecostal)

Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más. Por mí mismo hice juramento, de mi boca salió palabra en justicia, y no será revocada: Que a mí [Jehová] se doblará toda rodilla, y jurará toda lengua. Y se dirá de mí: Ciertamente en Jehová está la justicia y la fuerza; a él vendrán, y todos los que contra él se enardecen serán avergonzados. En Jehová será justificada y se gloriará toda la descendencia de Israel.” (Isaías 45:21-25). 

Jesús tiene toda autoridad, es decir, Él es el Señor soberano; Él tiene poder absoluto en el cielo y en la tierra. Él posee el derecho y el poder para actuar. Y no tan solo eso, sino que Pablo el Apóstol cita y atribuye un pasaje relacionado al ÚNICO DIOS, a Jesucristo el Señor


Jesús es Dios: El Testimonio de los Oyentes de Jesús 


Para aquellos que recibieron el testimonio directo de Jesucristo, éste siempre fue Dios. Permítame citar algunas escrituras de testigos presenciales: 

“He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.” (Mateo 1:23). 

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” (Juan 1:1). 

“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.” (Juan 1:14). 

“Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” (Juan 1:3). 

“En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.” (Juan 1:10). 

“Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre, que está en el cielo.” (Juan 3:13). 

“Por esto los judíos aun más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.” (Juan 5:18). 

“Yo y el Padre uno somos.” (Juan 10:30). 

“Le respondieron los judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios.” (Juan 10:33). 

“Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío!” (Juan 20:28). 

“De quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.” (Romanos 9:5). 

“Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.” (Colosenses 2:9-10). 

“E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria.” (1 Timoteo 3:16). 

“y a su debido tiempo manifestó su palabra por medio de la predicación que me fue encomendada por mandato de Dios nuestro Salvador, a Tito, verdadero hijo en la común fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo nuestro Salvador.” (Tito 1:3-4). 

“No defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador. Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.” (Tito 2:10-13). 

Y la lista suma y sigue, pero en honor a que estas escrituras serán suficientes para mostrar que los discípulos atestiguan que Jesús enseñó y ellos creyeron que era Dios, dejaré las citas bíblicas hasta aquí. 

Jesús es Dios: Afirmaciones Fundamentales de Jesucristo 


Dentro de las propias palabras de Jesús, un patrón parece emerger. Jesús hizo afirmaciones radicales muy ciertas sobre él mismo que, inconfundiblemente apuntan a su deidad. Aquí esta una lista parcial de tales declaraciones como registradas por relatos de los mismos testigos oculares que citamos anteriormente: 

• “Yo soy la resurrección y la vida.” (Juan 11:25) 

• “Yo soy la luz del mundo.” (Juan 8:12) 

• “Yo y mi padre somos uno.” (Juan 10:30) 

• “Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Ultimo, el Principio y el Fin.” (Apocalipsis 22:13).” 

• “Yo soy el camino, la verdad, y la vida.” (Juan 14:6) 

• “Yo soy el único camino al Padre [Dios].” (Juan 14:6) 

• “Si me has visto a mí, has visto al Padre.” (Juan 14:9) 

Jesús es Dios: Profundizando un poco en las declaraciones de Cristo 


Una vez más, debemos ir atrás al contexto. En las Escrituras Hebreas, cuando Moisés preguntó a Dios su nombre en la zarza ardiente, Dios respondió, “YO SOY.” Él le estaba diciendo a Moisés que Él es el único Creador, eterno y trascendente en el tiempo. 

Desde el tiempo de Moisés, ningún judío practicante se referiría a sí mismo o ningún otro por el “Yo Soy.” Como resultado, la afirmación del “YO SOY” de Jesús enfureció a los líderes judíos. 

Una vez, por ejemplo, algunos líderes le explicaron a Jesús la razón por la que ellos estaban tratando de matarlo: “Porque usted, un simple hombre, se ha hecho a usted Dios mismo” (Juan 10:33). 

Pero el punto aquí, no es simplemente que tal frase enojara a los líderes religiosos. El punto es que ellos conocían exactamente lo que él estaba diciendo —él estaba afirmando ser Dios, el Creador del Universo. Sólo esta afirmación habría traído la acusación de blasfemia. Leer en el texto que Jesús afirmó ser Dios, es claramente justificado no simplemente por sus palabras, pero también por la reacción a estas palabras. 

En definitiva. Jesús afirmó ser Dios y sus discípulos así lo creyeron. No tan solo eso, sino que sus enemigos se lo reprocharon. O Jesús es Dios o fue el mayor impostor de la tierra.