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EL LIBRO DE LOS SIETE SELLOS DE APOCALÍPSIS


Por: Rigoberto Gómez

SIGNIFICADO DE LOS SIETE SELLOS DE APOCALIPSIS

Libro de los siete sellos de Apocalipsis

Los siete sellos del Apocalipsis en la Biblia


"Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos? (Apocalípsis 5:1-2)

(También puedes visitar la sección de Escatología Bíblica)

EL LIBRO ES UN TÍTULO DE PROPIEDAD SELLADO CON SIETE SELLOS


La palabra libro en el versículo uno, se refiere a un rollo, pues los libros encuadernados no existían en esos días. Este rollo en particular es el título de propiedad de Cristo sobre la creación. 

Al mencionar en estos versículos un libro escrito por dentro y por fuera, se está refiriendo a un contrato, ya que era lo típico en los contratos del mundo antiguo, tales como títulos de propiedad, actas matrimoniales, acuerdos de arrendamiento, préstamos y testamentos. Por dentro generalmente, el rollo tenía todos los detalles del contrato, pero por fuera había un resumen del documento.


Por lo mencionado anteriormente, podemos comprender que se trata de un título de propiedad sellado con siete sellos. Los Romanos sellaban sus testamentos siete veces en los bordes de cada rollo con el objetivo de que no pudiera ser abierto por personas que no estaban autorizadas para hacerlo. También los títulos hebreos de propiedad necesitaban tres testigos y tres sellos diferentes, pero las transacciones más importantes requerían de más testigos y más sellos. Así que, teniendo en mente, todas estas prácticas podemos comprender que solamente una persona autorizada, con todos los derechos podía desatar los siete sellos del Apocalípsis.

TOMAR EL LIBRO DE LOS SIETE SELLOS Y ABRIRLO ERA UN DERECHO ADQUIRIDO


Libro de los siete sellos de Apocalipsis, el derecho a abrirlo


En Efesios 1:4, se nos habla de las "...arras de nuestra herencia...", arras viene del griego arrabón y significa que es una prenda depositada por un comprador, la cual se perdía si la compra no se efectuaba, es decir, que es la garantía hasta "...la redención de la posesión adquirida..."(v14). Podemos notar que algo se perdió al pecar el hombre y necesitamos ser redimidos. El hombre perdió su derecho a la inmortalidad o vida eterna, pero también su derecho a la tierra. Para esto también Jesús debía pagar un precio, el cual pagó con su propia sangre.

En las escrituras podemos observar que si un hombre empobrecía al punto de tener que vender sus tierras o venderse a sí mismo, podía ser redimido por un pariente. Levíticos 25:25 lo declara de la siguiente manera: “cuando tu hermano empobreciere, y vendiere algo de su posesión, entonces su pariente más próximo vendrá y rescatará lo que su hermano hubiere vendido”. Por eso en Jeremías 32:8 leemos: “Y vino a mí Hanameel, hijo de mi tío conforme a la palabra de Jehová… y me dijo: compra ahora mi heredad… porque tuyo es el derecho de la herencia, y a ti corresponde el rescate…”

La historia de Rut se basa en esta ley. Había otro pariente más próximo para redimir antes que Booz, razón por la cual Booz le dijo “… si tú quieres redimir, redime; y si no quieres redimir, decláramelo para que yo lo sepa; porque no hay otro que redima sino tú, y yo después de ti” (Rut 4:4). En un principio ese otro pariente quiso redimir la tierra, pero no quiso casarse con Rut; por lo tanto, le cedió el derecho a Booz.

Satanás reclama el derecho a hacerse dueño de la tierra, el cual adquirió por fraude y engaño, pero la ley de Dios establece que para poder restaurar el derecho al dueño original, se podía redimir por un pariente que pudiera llenar los requisitos, tales como: Ser pariente del deudor, ser apto para pagar la deuda y estar dispuesto a pagar la deuda. Todo esto conforme lo mencionado anteriormente (Levíticos 25:23-24; Rut 4:1-12)

Jesucristo es nuestro pariente porque “debía ser en todo semejante a sus hermanos” (Hebreos 2:17) “…por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo”(v 14); ““…por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos”(v11), así que, Jesús es nuestro pariente próximo en su condición humana. 

Jesucristo era apto para pagar la deuda. El pariente debía tener las condiciones económicas para pagar. Jesucristo era el único que podía pagar el precio ya que era precio de sangre, como lo dice 1 Pedro 1:18-19: “…no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación”. Además, todos sabemos que el tercer requisito también lo cumplió ya que estaba dispuesto a pagar la deuda voluntariamente.

JESUCRISTO, EL ÚNIDO QUE ES DIGNO DE ABRIR LOS SELLOS DE APOCALIPSIS


Jesucristo y el libro de los siete sellos de Apocalipsis


Cuando no se hallaba ninguno digno de abrir el libro de los siete sellos, uno de los ancianos le dijo a Juan "...He aquí el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos" (Apocalípsis 5:5). Se le llama León de la tribu de Judá, porque Jesús es descendiente de esa tribu, a la cual se le conoce con ese nombre; además, Jacob, bendijo a su hijo Judá llamándole "cachorro de León" (Génesis 49:9).

Al decir, raíz de David, raíz viene del griego jriza que significa causa, origen, fuente, dando a entender que Jesús es el origen o fuente de David. En otras palabras, Dios mismo. (Para mayor información de este pasaje de la escritura puede leer: Explicando Apocalípsis 5:7)

Jesucristo es quien puede abrir el libro y desatar sus siete sellos y así liberar los juicios de Dios sobre la tierra. Apocalípsis 5:9-10 nos declara la razón por la cual Jesús es digo de abrir los sellos al decir: "...Porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra"

LOS SIETE (7) SELLOS DEL APOCALÍPSIS 


PRIMER SELLO DE APOCALIPSIS: EL JINETE DEL CABALLO BLANCO


Los jinetes son un lenguaje simbólico representando  mensajeros montando caballos de diferentes colores, razón por la cual se les conoce como los Jinetes del Apocalípsis. Este primer sello, el jinete montado en caballo blanco, introduce al anticristo en la escena y el engaño religioso. Apocalípsis 6:2 describe al jinete con "un arco", pero no menciona que traiga flecha, es decir, sin arma, sin guerra, "salió venciendo y para vencer" (El arco significa una advertencia de guerra, pues aunque sin flecha, sigue siendo un arma). El anticristo, mediante un pacto triunfa imponiendo la paz. Aquí inicia la primera parte de la septuagésima semana descrita en el libro de Daniel 9:27.  (Si deseas leer sobre este tema puedes ir a La Profecía de Daniel, Setenta Semanas)

Después del arrebatamiento de la iglesia el camino queda abierto para que el anticristo avance en triunfo, habrá una paz falsa, ya que unirá a toda Europa. “Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: yo soy el Cristo, y a muchos engañarán” (Mateo 24:5). Jesucristo dijo “…si otro viniere en su propio nombre a ése recibiréis” (Juan 5:43), cumpliéndose al recibir al anticristo. Además, hará un pacto con los judíos, tal como lo dice Daniel 9:27 “Por otra semana confirmará el pacto con muchos…”

SEGUNDO SELLO DE APOCALIPSIS: EL JINETE DEL CABALLO BERMEJO


Este jinete lleva una gran espada y cabalga en un caballo de color rojo (Apocalípsis 6:4). Después del tiempo de paz, claramente significa guerra, pues se le dio “poder de quitar de la tierra la paz, así que aquí se contempla ejércitos invasores, pues al anticristo en lugar de un arco sin flecha ahora tendrá una espada. El anticristo hace cesar el sacrificio y la ofrenda al pueblo judío, “y se levantarán de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora” (Daniel 11:31). 

Jesucristo mencionó también este acontecimiento al decir: “Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes” (Mateo 24:15-16). Haciendo una clara referencia al tiempo de persecución que viene sobre el pueblo de Israel en la gran tribulación, así como también, se refiere al anticristo como la abominación desoladora. 

Pablo menciona el significado de ver aquella abominación desoladora, al decir que el anticristo “… se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios” (2 Tesalonicenses 2:4). 

No olvidemos que Jesús dijo que antes de que venga este tiempo oiremos de “guerras y rumores de guerras…porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino…”, y sabemos que es lo que está aconteciendo en la actualidad. 

TERCER SELLO DEL APOCALIPSIS: EL JINETE DEL CABALLO NEGRO 


El color negro, en las escrituras, está relacionado con el hambre. Lo podemos ver en Lamentaciones 5:10 “Nuestra piel se ennegreció como un horno a causa del ardor del hambre”. También Jeremías 14:1-2 “…con motivo de la sequía, se enlutó Judá…”. El jinete, quien todavía se refiere al anticristo, sostiene una balanza (Apocalipsis 6:5), significando que su gobierno ahora tiene todo el control de los alimentos. Además la balanza representa grano racionado, y por lo tanto, es un símbolo de hambre sobre la tierra. 

La expresión “no dañes el aceite ni el vino” se ha tornado un poco difícil de interpretar, sin embargo muchos eruditos concuerdan que es posible que aquí se estén contemplando los artículos de lujo de los ricos ya que, históricamente, aún en tiempos de hambres, los ricos pueden darse algunos lujos. El rico se enriquece más y disfruta de lujos, pero el pobre empobrece más y difícilmente consigue lo suficiente para comer. 

CUARTO SELLO DEL APOCALIPSIS: EL JINETE DEL CABALLO AMARILLO 


“…El que lo montaba tenía por nombre muerte, y el Hades le seguía…”. La muerte significa que matará el cuerpo, pero el Hades se lleva el alma. Tiene cuatro métodos u opciones para realizar su misión: La espada (representando violencia y guerra), hambre, mortandad (muerte o pestilencia por enfermedades que generalmente acompañan a la guerra), y por último las fieras de la tierra (pues también padecerán hambre y atacarán al ser humano), pues como dijo Jesús “…y habrá pestes y hambres” (Mateo 24:7) 

QUINTO SELLO DEL APOCALIPSIS: LAS ALMAS DEBAJO DEL ALTAR 


Estas son las almas que han muerto durante la gran tribulación pues “…caerán para ser depurados y limpiados y emblanquecidos, hasta el tiempo determinado…” (Daniel 11:35). La persecución de los judíos cobrará vidas. Mateo 24:9 dice: “Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán…”. En Apocalipsis 6:10, estos santos piden venganza ya que estamos en un tiempo de juicio de Dios sobre los moradores de la tierra. 

SEXTO SELLO DEL APOCALIPSIS: DEMOSTRACIÓN DEL PODER DE DIOS (CAOS MUNDIAL) 


Apocalipsis 6:12-17 son una muestra del poder de Dios en su juicio sobre la tierra. Un gran terremoto, el sol se viste de luto, la luna se cubre de sangre, las estrellas caen del cielo, son ejemplos del poder de Dios (También puede leer Lucas 21:25-26; Joel 2:30-31; Joel 3:15; Isaías 13:9-10; Isaías 34:2-4). 

Algunos estudiosos han llegado a decir que estos acontecimientos son el resultado de una guerra atómica, con la luna y el sol oscurecidos, la tierra moviéndose, la gente escondiéndose debajo de la tierra por la radiación causada en las explosiones. Es posible, sin embargo es importante notar que la gente se esconde de Cristo y de su ira. “Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes” (Apocalipsis 6:15). 

PAUSA ENTRE EL SEXTO Y SÉPTIMO SELLO 


Cuando decimos que hay una pausa es porque en la descripción de los acontecimientos, el juicio se detiene por unos momentos. Se detiene porque la orientación es “…no hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios” (Apocalipsis 7:3). En este intermedio Dios sella a los ciento cuarenta y cuatro mil (144,000) judíos que llevarán el mensaje hasta lo último de la tierra. También aparece en escena una gran multitud vestida de ropas blancas que está delante del trono, en presencia del cordero. Estos temas serán tratados en otro post ya que nos limitaremos al estudio de los siete sellos. 

SÉPTIMO SELLO DEL APOCALIPSIS: LAS SIETE TROMPETAS 


Este séptimo sello lo podemos encontrar en el Capítulo 8 de Apocalipsis. Las siete trompetas son el contenido del séptimo sello. Las vamos a resumir, pero quizás lo abordemos posteriormente con más detalles en otro artículo para profundizarlo. 

Granizo y fuego con sangre sobre la tierra es el resultado de tocar la primera trompeta (Apocalipsis 8:7). La segunda trompeta pareciera referirse a un meteorito cayendo sobre el mar (v 8), la tercera tiene gran repercusión sobre los lagos y ríos (v 10), la cuarta trompeta hace oscurecer al sol y la luna (v11), la quinta trompeta hace salir langostas demoníacas del abismo, la sexta desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Eufrates; por último, la séptima trompeta abre el camino a los siete ángeles con las siete copas de la ira de Dios (Apocalipsis 11:15-19; Apocalipsis 15:1-8) 

Como mencionaba anteriormente, quizás en otro estudio podamos profundizar en las siete trompetas, de igual forma en las siete copas de la ira de Dios, pero espero le pueda servir de guía este artículo y sea de bendición para crecer en el conocimiento de las escrituras. Este estudio no pretende ponerse como algo exacto en la interpretación, pero al menos puede ser una guía para escudriñar con mayor profundidad.