Por: Rigoberto Gómez

¿QUÉ SIGNIGICA NACER DEL AGUA Y DEL ESPÍRITU?

Nacer de Agua y del Espíritu

Todos hemos leído sobre el encuentro de Nicodemo con Jesús, así como también, de las palabras que el Señor expresó a este maestro de la ley.

Hay que nacer del agua y del Espíritu, tienes que nacer de nuevo 


Jesús le habló de un nuevo nacimiento al decir que “… el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3); sin embargo, Nicodemo decía no entender a qué se refería ya que preguntó “… ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?...”.

A la pregunta anterior Jesucristo respondió “…el que no naciere de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios” (Juan 3:5), es decir, que ese nuevo nacimiento consta de dos elementos: nacer de agua y nacer del Espíritu.


(También puedes descargar el libro El Nuevo Nacimiento)

HAY QUE NACER DEL AGUA


¿Qué significa nacer de agua?


La iglesia primitiva utilizó la palabra agua para dar a entender el bautismo. El apóstol Pedro la utilizó al decir “…puede acaso alguno impedir el agua para que no sean bautizados estos…” (Hechos 10:47). Además, Dios perdona los pecados por medio del bautismo en su nombre (Hechos 2:38) convirtiéndose en una parte del nuevo nacimiento ya que de esta forma, el pecado es borrado para tener una vida nueva. 

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A Pablo se le dijo “…bautízate y lava tus pecados…” (Hechos 22:16), porque era necesario nacer del agua, invocando su nombre. Este es el “lavamiento de la regeneración…” (Tito 3:5) o “nacer de agua”. Teniendo en mente que debe haber un arrepentimiento genuino y fe en el sacrificio que Jesucristo hizo en la cruz del calvario. 

Si desea leer más sobre el bautismo en agua (nacer de agua) puede hacerlo en la sección de Bautismo en agua en el nombre de Jesús

NACER DEL ESPÍRITU


¿Cómo nacer de nuevo en el Espíritu?


Sabemos que nacer de agua se refiere al bautismo en agua en el nombre de Jesucristo, pero también cuando se nos dice sobre nacer del Espíritu significa que debemos recibir el Espíritu Santo.

Al apóstol Pablo se le dijo “Levántate y bautízate y lava tus pecados invocando su nombre” (Hechos 22:16), pero también había recibido el Espíritu Santo.

En 1 Corintios 6:11 se nos dice “… ya habéis sido lavados…santificados…justificados en el nombre del Seños Jesús [bautismo], y por el Espíritu de nuestro Dios [nacer del Espíritu o bautismo del Espíritu Santo]”, por tal razón, decimos que el bautismo tiene dos elementos o componentes, el bautismo en agua y bautismo del Espíritu Santo, pero hay “…un bautismo…” (Efesios 4:5), es decir, un nacimiento. 

Así como nacer del agua significa bautismo en agua, nacer del Espíritu significa bautismo del Espíritu Santo. Una parte sin la otra está incompleta. “Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hechos, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo” (Tito3:5), la regeneración implica bautismo en agua como también en el Espíritu. 

Ezequiel 36:25-27 dice: “Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra”.

Nuestros pecados son lavados en el bautismo en agua y Dios pone sus Espíritu dentro de nosotros al recibir el Espíritu Santo.

Te invito a seguir leyendo más sobre el Espíritu Santo en la sección Don del Espíritu Santo y el Hablar en Lenguas