SERMÓN ESCRITO SOBRE LA FAMILIA

Construyendo un arca para la familia


Sermón sobre la familia


“Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.” (Mateo 24:37-39).

ENFOQUE

Nuestro mundo está lleno de problemas y sufrimiento. Las familias están luchando para sobrevivir. Pero hay esperanza. Dios tiene un plan para las familias, y Él está buscando a alguien que se levante y siga ese plan, así como lo hizo Noé.


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LO QUE HE APRENDIDO

Génesis 6 nos relata la historia de lo inicua que se convirtió la gente que Dios creó. Hubo violencia y guerras, maldad y egoísmo. Las cosas que sucedieron miles de años atrás, son como ver una figura de nuestro mundo. A la gente no le importaba nada Dios, sino que solamente buscaban sus propios placeres (Génesis 6:1-7).

Este capítulo nos presenta a un hombre quien rehusó seguir a la multitud. En toda la tierra Dios solamente encontró un hombre que se comunicaba con El y obedecía sus leyes.

“Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová” (Génesis 6:8). (Quizás quieras leer: Elementos Necesarios para la Buena Formación del Hogar)

¿POR QUÉ CONSTRUIR UN ARCA? 


Cuando Dios por primera vez le habló a Noé sobre construir un arca, Noé tenía 480 años de edad. Nunca había llovido. Las plantas y los árboles eran regados con el vapor que subía de la tierra (Génesis 2:5-6).

Dios le dijo a Noé exactamente cómo construir este barco, y también le dijo por qué quería que fuese construido (Génesis 6:13-22). En este tiempo Noé todavía no tenía hijos (Génesis 5:32, 6:3), pero él obedeció sin preguntar.

Sin lluvia y viviendo donde la gente no tenía familiaridad con gran cantidad de agua, el construir un barco parecía una idea tonta. Pero Dios estuvo harto de la manera que su creación (hombre) estaba actuando. Él se lamentó de haber creado al hombre. Él se propuso destruir a la humanidad, con excepción de la familia de un hombre justo quien halló gracia ante sus ojos (Génesis 6:1-9).

Veinte años antes de que Noé tuviera hijos, Dios le dijo que construyera un arca la cual salvaría a sus hijos, a su esposa, y a las esposas de sus hijos (Génesis 6:18). Dios dio las instrucciones y no vemos que Noé haya colocado alguna objeción.

“Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo, todo lo que hay en la tierra morirá. Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo” (Génesis 6:17-18).

Aunque el mundo estaba terriblemente lleno de maldad, Dios tuvo un plan para la salvación y protección del único hombre justo viviente. Dios específicamente quiso que los hijos de ese hombre fuesen salvos.

• Dios dio provisión para que la vida continuará, cuando Él le dijo a Noé que hiciera entrar al arca a todos los animales por parejas (dos de cada especie).

• Dios se aseguró de que hubieran suficientes animales limpios (siete de cada especie) para que Noé ofreciera sacrificios (Levítico 11 menciona a los animales que se consideraban limpios).

• Hubo espacio en el arca para que estas criaturas vivieran juntas hasta que la destrucción de Dios estuvo finalizada.

• El arca fue de 450-pies (150-metros) de largo, 75-pies (25-metros) de ancho, y 45-pies (tres pisos—15-metros) de altura. Este fue un barco grande. Como siempre, Dios proveyó una salida de escape para todos. Leer Génesis 6-7.) 

LA FE EMPIEZA CON LA OBEDIENCIA 


“Es, pues, la fe la certeza de lo que espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1).

La fe nada tiene que ver con lo que podemos ver o tocar. La fe viene de creer que lo que no se ve es verdadero, real y posible.

• La fe de Noé causó a que él obedeciera el mandato de Dios de construir un arca, sin ninguna señal visible.

• No hubo un evento previo en la historia para levantar la fe de Noé.

• Él ni siquiera tenía hijos cuando comenzó a trabajar en este gran barco, el cual podía cargar aproximadamente 35,000 especies diferentes de vertebrados (animales con columna vertebral).

“Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe” (Hebreos 11:7).

Noé no esperó para ver la lluvia, y no esperó hasta que sus hijos nacieran para empezar a trabajar en el arca que salvaría sus vidas. El obedeció a Dios. Y fue bueno que él lo hiciera así, ya que Noé no tuvo la menor idea de cuándo empezaría a llover.

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LOS HIJOS DE NOÉ 


Después de veinte años de que él empezó a construir el arca, Sem el primer hijo de Noé nació, luego Jafet y después Cam. Estos hijos nacieron con la construcción del arca a su alrededor. Ellos eran parte de esto y también parte del ridículo que sufrían con este trabajo.

Ellos escucharon a su padre predicar todos los días y soportaron las burlas de los malvados incrédulos. Esto duró 120 años (Génesis 6:3). Cuando llegó el diluvio Sem, Jafet y Cam ya eran hombres casados. Ellos fueron salvos debido a la obediencia continua de su padre Noé.

Nunca escuchamos que los hijos de Noé se rebelaron contra el trabajo de construir el arca. Obviamente ellos también creyeron en Dios. Ellos estuvieron:

• Presentes durante los 100 años de construcción;

• Presentes cuando Dios les dijo que entraran en el arca;

• Presentes cuando Dios cerró la puerta del arca;

• Presentes cuando la lluvia cayó y las fuentes del grande abismo fueron rotas;

• Presentes todos los días para ayudar a alimentar y cuidar a los animales en el gran zoológico flotante;

• Presentes cuando las aguas se detuvieron y el gran barco empezó a flotar día tras día;

• Presentes cuando el barco por fin descansó sobre la tierra y la paloma regresó con una rama de olivo en su pico;

• Presentes para sacar a los animales fuera del arca;

• Presentes cuando su padre ofreció sacrificio a Dios;

• Presentes y usados por Dios para habitar la tierra, después que el gran diluvio se secó (Génesis 7-8).

LECCIONES DEL ARCA 


¿Qué cosa tiene ver con nosotros la historia de Noé y el arca? Esto empieza con la fe. Hay muchos tipos de familias (tanto física como espiritual) representadas en la iglesia. Algunas tienen hijos mayores y nietos. Otras tienen hijos pequeños y mayores. Algunas no tienen hijos. Pero todos tenemos algo en común con Noé.

• Dios nos ha llamado a ser responsables de la salvación de nuestras familias.

• Dios nos ha dado direcciones claras sobre la construcción del arca de salvación mediante su Palabra — la Biblia.

• No podemos esperar a que las circunstancias o situaciones sean perfectas para así empezar la construcción del arca que salvara a nuestras familias. Una obediencia inmediata es necesaria para realizar el trabajo.

• Las instrucciones de Dios tal vez parezcan imposibles, pero si Él nos ha dicho que hagamos algo, Él nos ayudará a realizar el trabajo.

¿Cuán fácil crees que fue para Noé “meter en el arca” dos de cada especie viviente de toda carne (Génesis 6:19-20)? ¿Cómo te gustaría que alguien te mandara a recoger comida para todos estos animales y la almacenaras dentro de este gran barco que estás construyendo en tierra seca (Génesis 6:21)? “Y Noé hizo todo según lo que Dios le había mandado” (Génesis 6:22, NVI). ¡Y tú piensas que Dios te está pidiendo que hagas algo muy difícil!

Algunas de las lecciones del ejemplo de Noé son difíciles de seguir:

• Noé predicó por muchos años, y nadie le creyó, excepto su familia cercana.

• Noé continuó construyendo el arca, a pesar del rechazo de sus amigos, vecinos, y familia alrededor de él. ¿Cómo sabemos que ellos rechazaron su predicación? Nadie entró en el arca con Noé, con excepción de su familia cercana (su esposa, los tres hijos y sus esposas).

• Noé construyó el arca porque Dios le dijo sobre la destrucción venidera, aunque no había ninguna señal de aquella.

• Noé nunca dudó de las instrucciones de Dios y nunca trató de cambiar los planos que se le había dado. 

LA FE EXTREMA DE NOE 


Algunos de los datos más interesantes de esta historia tienen que ver con la construcción del barco.

• Solamente se menciona dos materiales necesarios para la construcción del arca: madera de gofer (probablemente ciprés) y brea la cual tendría que ser puesta por dentro y por fuera (Génesis 6:14). No se permitieron otras opciones.

• El tamaño fue inmenso y la tarea también. Tomó 120 años para finalizarla (Génesis 6:3).

• Noé tuvo que seguir direcciones específicas, ya que tenía que haber suficiente espacio para dos animales de cada especie, y para los reptiles (Génesis 6:19-20), y siete de cada bestia limpia (Génesis 7: 2-3).

• Tenía que haber un almacén para la comida de los animales (Génesis 6:21). Alguien tenía que saber qué era lo que a los animales le gustaba comer (los pollos no comen hierba, pero los caballos sí) y tenían que alimentarlos diariamente.

¡Qué tal trabajo! Noé hizo lo que Dios le dijo que hiciera, nunca puso alguna objeción, nunca se quejó, y no falló en hacer lo que Dios dijo, ni siquiera una cosa (Génesis 6:22, 7:5). ¡Qué tal fe!

La fe de Noé fue expresada otra vez cuando él entró en el arca y Dios cerró la puerta, ya que él no tenía manera para abrir la puerta por sí mismo. Él no podía salir, y no podía dejar a otros entrar. No tenemos ningún registro de alguien queriendo entrar en el barco durante el tiempo que Noé, su familia, y los animales entraban al arca.

ENTRA EN EL BARCO . . . ¡O SINO! 


¿Qué piensas que sucedió cuando empezó a llover? La gente nunca había visto o sentido el agua caer del cielo. Ellos tampoco estaban familiarizados con las fuentes del grande abismo (Génesis 7:10-11), pero estos fueron sueltos. Cuando se dieron cuenta de lo que estaba pasando, ¿te imaginas a ellos tratando de entrar en el arca? Si es que lo intentaron, fue demasiado tarde.

Todos los días que llovió y todos los días después que paró la lluvia, el barco flotó exactamente al gusto de Dios.

• No hubo timón;

• No hubo un método para navegar;

• No hubo remos para remar; y

• No hubo velas para coger el viento.

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Noé y su familia estuvieron completamente a la misericordia, dirección y tiempo de Dios. Ellos estaban indefensos en el arca de seguridad. ¿Salvos? Sí, pero ellos no tenían la menor idea de a dónde iban, cuándo llegarían o cómo sobrevivirían una vez que desembarcaran. ¡Qué tal viaje!

Si es que hubo dudas y quejas en este viaje, la Biblia no lo registra. Si es que Noé y su familia estaban con temor, no leemos al respecto. Ellos totalmente confiaron en Dios para que los cuidara, guiara y los ayudara durante la tormenta que bramaba a su alrededor, y que flotaba sin ninguna señal de tierra seca.

Encontramos lecciones de fe extrema en la historia de Noé:

• Obedecer el plan de Dios para nuestra vida y ministerio significa depender completamente del tiempo de Dios. El alcanzar nuestra meta, tal vez tome mucho más tiempo o mucho menos tiempo de lo que nos imaginamos.

• Obedecer el plan de Dios, significa confiar en Dios para dirección y guía de cada paso del camino.

• No podemos controlar la navegación del arca de Dios.

• Dios no nos olvidará, sino más bien nos traerá salvos – a exactamente donde Él quiere que estemos.

CONCLUSIÓN

¿Qué tiene que ver esto con el entrenamiento de nuestros hijos? La responsabilidad de entrenar a nuestros hijos “en su camino” no es una opción. Como varones de Dios y/o padres, no tenemos otra opción. Dios nos ha mandado a hacer esto, y de fallar a hacerlo así, requerirá una respuesta en el Día del Juicio. Dios siempre ha requerido este entrenamiento para los hijos. Este es el método que Él ha diseñado para asegurarse de que sus leyes y su justicia siempre sigan. Si es que fallamos en obedecer este mandato, no solamente nuestros hijos se perderán sino que nosotros también.

Si Noé no hubiera construido el arca, ¿se habría salvado? El propósito señalado fue para la salvación de su familia, pero también lo salvó a él. Como hombre de Dios y hombre de tu hogar, ¿qué estás haciendo con respecto a la salvación de tus hijos — aquellos en tu familia y aquellos a quienes crías como líder espiritual?

• ¿Estás siguiendo las direcciones específicas dadas por Dios en su Palabra (Hechos 2:38-39) para asegurarte de que tus hijos estén dentro del arca de seguridad (salvación)?

• ¿Estás entrenando a tus hijos desde que son pequeñitos (Mateo 19:13-14; Marcos 10:13-16; Lucas 18:15-17)?

• ¿Estás de forma constante entrenando a tus hijos en los caminos del Señor, para asegurar que ellos sigan sus estatutos? Si no eres constante —no importa cuánto tiempo tomes— tú no terminarás la construcción del arca. Le tomó a Noé 120 años, pero él nunca abandonó o se dio por vencido (Deuteronomio 6:7-9, 20-25).

Si has contestado: “no”, a cualquiera de estas preguntas, saca tus herramientas (La Palabra de Dios y la oración) y empieza a construir un arca.

“Por fe Noé construyó un barco en medio de tierra seca. Se le advirtió sobre algo que él no podía ver, y actuó con respecto a lo que se le dijo. ¿Cuál fue el resultado? Su familia fue salva. Su acto de fe puso una raya entre la maldad del mundo incrédulo y la rectitud o justicia del mundo creyente. Como resultado,

Noé tuvo una intimidad con Dios” (Hebreos 11:7—El Mensaje, por Eugene Peterson).

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