Por: Alba Gamboa

PRÉDICA MISIONERA ESCRITA , PRÉDICA DE MISIONES

Id por todo el mundo, amando las misiones

Sermón Cristiano para misiones, tema para culto misionero, predicación misionera 


"Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura" (Marcos 16:15)

Durante los tres años que duró el ministerio terrenal de nuestro Señor, Él estuvo colocando el fundamento de ese majestuoso edificio espiritual que nosotros conocemos como la iglesia. Después de su gloriosa resurrección, Jesús se apareció vivo durante cuarenta días dando las últimas instrucciones a sus discípulos elegidos concernientes al establecimiento del nuevo reino (Hechos 1:3)

En la mente de los discípulos no había claridad acerca de cuáles eran los planes de Jesús. Ellos todavía pensaban que Jesús les hablaba de la restauración del reinado Davídico.

(También puedes visitar la sección de temas de evangelismo)

Ante esta inquietante pregunta, el Señor Jesús les reafirma que no les correspondía a ellos conocer los tiempos que solo Dios tenía en su potestad, pero seguidamente les declara que ellos recibirían poder después de recibir el bautismo del Espíritu Santo y se convertirían en testigos del Cristo resucitado, no solamente en Jerusalén sino también en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra (Hechos 1:8)

Fue de esta manera que quedó implícitamente establecido que el principal propósito de la iglesia cristiana es el cumplimiento de la última comisión dada por Jesús de ir por todo el mundo predicando el evangelio de salvación. En otras palabras, la misión de la iglesia es la obra misionera. La obra misionera debe jugar un papel vital en toda iglesia

LA OBRA MISIONERA ES UNA OBRA DE AMOR


El diccionario define la palabra "misión" como acción de enviar, cosa encomendada a alguien. En un sentido amplio, la palabra misioneros se refiere a todos aquellos de quienes se tenga conocimiento, que para ministrar atraviesan barreras culturales ya sea dentro o fuera de su propia nación, o aquellos que, basados en sus propios países, sirven internacionalmente en posiciones de liderazgo itinerante o ejecutivo.

Los misioneros llevan este poderoso mensaje del evangelio, el cual es la historia del amor de Dios. ¡Amar las misiones es amar las almas perdidas que necesitan escuchar el mensaje de salvación! (También te puede interesar: Evangelismo Efectivo)

EL AVANCE MUNDIAL DEL EVANGELIO 


Una gran batalla mundial se desata en los lugares celestiales entre los ejércitos del Señor Jesucristo y las de las huestes de las tinieblas. Para nosotros aquí en la tierra quizás el desenlace parezca dudoso, pero no lo es, pues Cristo ya ha tenido la victoria. 

Aún desde un punto de vista terrenal, ya hay muchas cosas para animar al pueblo de Dios mientras participa en esta guerra mediante la oración, el ayuno y la alabanza por medio de la cual deberíamos exaltar al Dios viviente y poder tener el cumplimiento de la evangelización mundial. (También te invito a leer: Hasta lo último de la Tierra)

El número de personas entrando al reino de Dios en años recientes, nunca ha sido igualado. Nunca antes un porcentaje tan alto de la población ha sido expuesta al evangelio, ni el incremento de cristianos evangélicos ha sido tan alentador. El índice de crecimiento en muchos lugares fuera del occidente ha sido espectacular.

El tamaño de la obra aún por terminar es enorme, pero estamos progresando. Nunca antes podíamos visualizar también lo que queda por hacer. Tenemos una tarea que podemos terminar.

La Gran Comisión Tiene Dos Objetivos Principales:


1) Predicar el evangelio a cada criatura (Marcos 16:15). Este es el desafía para evangelizar. Se estima que posiblemente 60 a 77 % (año 2005-2006) de la población mundial, ha sido expuesta el evangelio de Jesucristo. (Quizás te pueda interesar el tema: Renacimiento Pentecostal)

Esto significa que puede haber entre uno y dos mil millones de personas que no han sido evangelizadas en una forma que puedan responder al evangelio, y ese número está disminuyendo a pesar del crecimiento demográfico mundial.

2) Hacer discípulos a todas las naciones (Mateo 28:18-20). Todas las diferentes razas, tribus y lenguas del mundo tienen que ser discipulados de tal modo que haya, como mínimo, grupos representantes de cada uno de ellos entre los redimidos delante del trono del cordero (Apocalipsis 7:9-10)

El misionero debe ser un humilde gigante espiritual. Es vitalísimo su caminar personal con Dios, porque las duras realidades del mundo moderno pueden disipar rápidamente las visiones fantásticas del mundo moderno. El misionero debe de ser un hombre de oración.

DE SEPULTURERAS A MISIONERAS (Lucas 24:8-9)


El primer día de la semana, muy de mañana se levantaron unas mujeres muy tristes, las cuales un día antes habían preparado especies aromáticas y unguentos con el fin de llevarlos a un sepulcro; muy temprano emprendieron la marcha hacia ese sepulcro, tristes, desalentadas, dudosas, y a cada paso que daban decían ha muerto, está muerto.

Tenían un trabajo que hacer, no importaba cuanto dolor sentían o que tanto tenían que caminar pero tenían que llegar al sepulcro, con una tarea dolorosa pero se tendría que llevar a cabo la cual consistía en ungir un cuerpo, un cuerpo muy especial, el cuerpo del maestro.

Iban a hacer obra de sepultureras, y llegando se acercaron y hallaron removida la piedra del sepulcro, se miraron entre sí preocupadas por la seguridad del cuerpo, corrieron y entrando no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. (Si gustas, puedes leer: El Valor de un Alma)

Se quedaron perplejas, atónitas, preocupadas, no podían pronunciar palabra de tanto asombro, y de repente se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes, ellas tuvieron mucho temor y bajaron el rostro a tierra.

Aquellos varones les dijeron con voz penetrante y firme: "¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?, no está aquí sino que ha resucitado". Al escuchar esta noticia tan maravillosa lloraron, corrieron, saltaron, gritaron de gozo, recuperaron sus fuerzas y se fueron del sepulcro con una tarea diferente a la que traían.

Vinieron al sepulcro con las manos llenas de especies aromáticas y regresaron con el corazón lleno de gozo y los labios llenos de buenas nuevas, fueron a ungir un cuerpo y regresaron con unción, volviendo de prisa pues no podían callar lo que sabían, y que diferencia cuando nos damos cuenta de que él vive. Dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás ¡Qué cambio!

Fueron de sepultureras y regresaron como misioneras ¡Qué diferencia! Con el más grandioso mensaje que el mundo haya oído jamás. La mujer siempre ha desempeñado un papel muy importante en la obra misionera trabajando arduamente en la obra del Señor, evangelizando en las calles, parques, cárceles, hospitales, tiendas y en todo lugar, y sobre todo, llevando en oración la obra misionera.

Cada día debemos dar gracias al todopoderoso por mujeres valientes que siempre están dispuestas a dar lo mejor aunque cueste lo que les cueste, tal como dijo David: "Porque no ofreceré a Jehová mi Dios holocaustos que no me cuesten nada" (2 Samuel 24:24)

Que el Señor Jesucristo les bendiga.