Por: Rigoberto Gómez

INFALIBILIDAD PAPAL

Infalibilidad papal, Dogma católico

La infalibilidad papal es una de las enseñanzas que se originaron dentro de la Iglesia Católica, aunque era contradictorio pensar que eran infalibles en su doctrina, pues al mismo tiempo tenían prácticas inmorales; acusándolos su falta de integridad y moral. A pesar de esto se confirmó la infalibilidad papal como un dogma en el año 1870.

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La enciclopedia Británica, Vol. 17, Página 224, señala como el autor del dogma o doctrina de la infalibilidad papal a Pío IX, quien vivió de 1846 a 1978. No fue un ejemplo en su época y mucho menos tenía la autoridad moral para declarar la infalibilidad papal. Pío IX tenía varias mozas, entre las cuales habían tres que eran mojas y le tuvieron hijos, lo cual no era el mejor ejemplo de infalibilidad papal.

La infalibilidad papal, es el dogma católico por medio del cual se afirma que cuando el papa declara un asunto sobre doctrina o moral, no contiene errores y, por lo tanto, sus decisiones o declaraciones tienen que ser aceptadas como algo definitivo. Esto también implica que no se puede modificar, razón por la cual no es necesario la confirmación de un concilio ecuménico.

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En el concilio de 1870 donde se declaró la doctrina de la infalibilidad papal muchos de los obispos católicos se opusieron, mencionando incluso, la inmoralidad de algunos. Uno de los que se opuso fue el obispo José Strossmayer, quien mencionó dentro de sus argumentos, como los mismos papas se ponían uno en contra de otro, y además, puso como ejemplo el caso del juicio del papa Formoso realizado por el papa Esteban.

El ejemplo citado anteriormente, es uno de los casos más famosos, el juicio al papa Formoso, quien ya había muerto y ocho meses después sacaron su cadáver de la tumba para ser llevado a juicio por el papa Esteban. Esto fue algo totalmente descabellado, sin embargo, después de vestirlo con las ropas de papa, poner una corona en su cabeza y su cetro papal en sus manos, fue condenado por todos los cargos, quitándole sus atavíos papales. [1]

A pesar de lo anterior, posterior a la muerte del papa Esteban, su sucesor restauró la memoria del papa Formoso condenado por Esteban, pero aún con estas contradicciones sobre la infalibilidad se declaró el dogma de la infalibilidad papal como parte de la doctrina de la iglesia católica Romana.

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El artículo de fe formulado en el concilio Vaticano I, el 18 de julio de 1970, declara lo siguiente:

“…Enseñamos y definimos ser dogma divinamente revelado: que el Romano Pontífice, cuando habla ex cathedra -esto es, cuando cumpliendo su cargo de pastor y doctor de todos los cristianos, define por su suprema autoridad apostólica que una doctrina sobre la fe y costumbres debe ser sostenida por la Iglesia Universal-, por la asistencia divina que le fue prometida en la persona del bienaventurado Pedro, goza de aquella infalibilidad de que el Redentor divino quiso que estuviera provista su Iglesia en la definición de la doctrina sobre la fe y costumbres; y, por tanto, que las definiciones del Romano Pontífice son irreformables por sí mismas y no por el consentimiento de la Iglesia. De esta manera, si alguno tuviere la temeridad, lo cual Dios no permita, de contradecir ésta, nuestra definición, sea anatema.”


Podemos mencionar algunos ejemplos sobre lo contradictorio que resulta la infalibilidad papal formulada en el concilio Vaticano I:

En el año 680 el papa Honorio I fue acusado y luego condenado como hereje por el papa Leon, sin embargo, a pesar de que un papa condena a otro, se tiene que considerar como verdadera la doctrina de la infalibilidad papal.

Otro ejemplo es el caso del duelo autorizado por el papa Eugenio III (1145-1153), siendo desautorizado después por el papa Julio II (1509) y Pío IV (1506) ya que estos últimos, prohibieron el duelo autorizado por Eugenio III. (Quizás te puede interesar: El espíritu de Numrod, Misterio Babilonia)

El papa Sixto V declaró como auténtica y fiel una versión de la Biblia que él mismo hizo preparar, pero Clemente VIII expresó que esa misma Biblia contenía muchos errores, por lo cual mandó que se hiciera otra.

Juana de Arco, de quien se dijo que era una bruja, fue condenada por el papa Eugenio IV (1431-1447), pero para el año 1919, Benedicto IV cambió dicha condena declarando a Juana de Arco como santa.

El matrimonio civil fue declarado como algo válido por el papa Adriano II (867-872), sin embargo, a pesar de la infalibilidad papal, el Pío VII (1800-1823) declaró el matrimonio civil como algo no válido.

Ejemplos como los anteriores son muchos, pero con los ya mencionados son suficientes como para darnos cuenta de que no existe tal infalibilidad papal, tal como lo confirmaron en el concilio Vaticano I. Es interesante mencionar que 56 obispos católicos se opusieron al dogma, enviando un escrito de protesta al papa. Esto nos indica que aún dentro del seno católico, se consideraba la infalibilidad papal como un dogma no creíble.

La iglesia católica enseña que la infalibilidad papal es únicamente cuando el papa habla ex cátedra, es decir, usando autoridad basada en su posición como papa al hablar o tratar un asunto doctrinal. Se mira como algo necesario para que la iglesia sea guiada.

La Biblia en ninguna parte menciona a Pedro como alguien que estuviera por encima de los otros apóstoles, ni tampoco que fuera quien tuviera la última palabra en los asuntos de la iglesia. Se menciona esto debido a que la iglesia católica basa su posición en que el papa es el sucesor del apóstol Pedro, pero Pedro nunca estuvo en un nivel de autoridad que hiciera pensar o suponer que era quien tenía la palabra definitiva en todo asunto.

En hechos 15:19 después de haber hablado Pedro, observamos que fue Jacobo quien dijo “…por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios, sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre…”, es decir, que Jacobo dio la palabra definitiva sobre lo que se iba a hacer con los gentiles, después de haber escuchado los planteamientos, y los demás estuvieron de acuerdo.

El mismo Pablo reprendió al apóstol Pedro por su hipocresía con los gentiles (Gálatas 2:1-14), pues lo que Pedro hacía no era correcto y podría causar serios daños en la iglesia del Señor. Si bien es cierto que fue parte de los errores que tuvo Pedro como cualquier ser humano, también es cierto que jamás en la escritura se le da la supremacía, pues no está por encima de los demás apóstoles.

La escritura dice “edificados sobre el fundamento de los apóstoles…” es decir, que la autoridad o supremacía no descansaba sobre el apóstol Pedro sino sobre todos ellos. Además la escritura nunca hace referencia a que se haya traspasado la autoridad de los apóstoles a alguien en particular sobre la tierra, o lo que es la llamada “sucesión apostólica” enseñada por el catolicismo.

La infalibilidad la encontramos solamente en las sagradas escrituras, por lo cual la Biblia dice: “…os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados” (Hechos 20:32). Jesús también dijo: “Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido”

Además recordemos que fue el Espíritu Santo de Dios quien guio a toda verdad y justicia a los apóstoles, y esto es, lo que actualmente guía a la iglesia del Señor Jesucristo. El Espíritu de Dios capacita a los creyentes para la obra ministerial y la enseñanza, edifica la iglesia a través de la manifestación de los dones del Espíritu Santo.

Espero sea de utilidad este breve artículo sobre la infalibilidad papal, bendiciones!
Notas al Pie

[1] La ascensión y la caída de la Iglesia Católica-Romana, p. 179; Italia Medieval, p. 395