VETE Y NO PEQUES MÁS PARA QUE NO TE VENGA ALGO PEOR

Vete, y no peques más

Vete y no peques más, versículo, Juan 8:11:


"Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más" (Juan 8:11)

Los fariseos y escribas, le llevaron a Jesús una mujer, según ellos la hallaron en adulterio sin llevar a la persona con quien la encontraron en el acto. Espero que esta reflexión sirva para meditar y no caer en la actitud de estos legalistas de la ley.

JESÚS Y LA MUJER ADÚLTERA A QUIEN LE DIJO VETE Y NO PEQUES MÁS


Aquellos que habían sido enviados para arrestar a Jesús habían regresado con las manos vacías, en consecuencia de esto se suspende la sesión del sanedrín y cada quien se va a su casa, la gente que estaba en el templo también hacen los mismo, Jesús se retira a pasar la noche en el monte de los Olivos, quizás para descansar en el Getsemaní.

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No se sabe si este era el octavo día de la fiesta o el día después, como de costumbre todo el pueblo vino a él y habiéndose sentado les enseñaba. 

Los escribas y fariseos se habían propuesto a buscar alguna acusación para desacreditar a Jesús; y aquí creían que le podrían establecer una situación difícil, de manera que no tuviera salida. 

Según cuando surgía una cuestión legal difícil, la costumbre era presentársela a un rabino para que decidiera, así es que según ellos la encontraron en adulterio sin llevar con quien la encontraron en el acto. 

Desde el punto de vista de la ley judía, el adulterio era un grave delito. Los maestros de la ley decían que un judío tenía que morir antes de caer en idolatría, asesinato o adulterio. El adulterio era, pues, uno de los tres pecados más graves, y se castigaba con la pena de muerte, aunque habían algunas formas en cuanto a la cuestión de ejecutarla. 

En Levíticos 20:10 se plantea: "Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos", observamos que no se especifica la forma en que se va a proceder la ejecución.

En Deuteronomio 22:23-24 establece que en el caso de que una mujer comprometida fuese seducida, ella y el que la sedujo deben traerse y se pondrán fuera de la puerta de la ciudad y serán matados ambos a pedradas. 

La ley o la Misná establecen que la pena por adulterio era la estrangulación en el caso del hombre y en relación a la mujer, tenía que ser lapidada hasta morir. 

LA TRAMA DE LOS ESCRIBAS Y DE LOS FARISEOS 


En este momento algunos escribas y fariseos, personas que copiaban, interpretaban y enseñaban enseñaban la ley, entraron y crearon un disturbio, traen a una mujer sorprendida en el acto mismo del adulterio. Quizá la policía del templo ordenó su arresto.

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Los escribas y fariseos traen a la mujer adultera, a quien se le dijo vete y no peques más, ante Jesús


Es posible que los hombres que la trajeron delante de Jesús pertenecieran al sanedrín y que tuvieran la intensión de llevarla ante ese cuerpo oficial para sentenciarla. Sin embargo, el relato deja mas bien la impresión de que estos líderes religiosos están simplemente utilizando a la mujer como instrumento, y que no les interesa llevarla ante el sanedrín. 

Así pues, como si realmente pensaran que Jesús tenía autoridad para juzgar estos actos, la llevan en medio de la multitud que se había reunido en torno del maestro hasta ponerla delante de él. En el verso 4 y 5 le  manifiestan que ha sido sorprendida en el acto mismo y que la ley de Moisés contempla que tales mujeres deben morir a pedradas y le hacen la pregunta ¿Tú, pues, qué dices? En el verso 6 se señala que esto lo decían para tentarlo, y ver que palabra cazaban para poder acusarle. 

La trama de la cual estaban haciendo uso los escribas y los fariseos era la siguiente:

Si Jesús decía que la mujer tenía que ser apedreada conforme a la ley de Moisés esta generaba dos situaciones. La primera era que Jesús perdería su reputación de piadoso y ya nunca se le llamaría "amigo de los pecadores".

La segunda entraría en conflicto con la ley romana, que prohibía a los judíos dictar y ejecutar sentencia de muerte. Si decía que se tenía que perdonar a la mujer, inmediatamente lo acusarían de que estaba quebrantando la ley de Moisés y que está absolviendo y promoviendo el adulterio

Los escribas y fariseos consideraron que Jesús había caído en la trampa y que no se podía escapar, estaban a la expectativa  de escuchar la respuesta, pero Jesús que conocía cual era la intención de ellos le dio vuelta al juicio, de tal manera que hizo recaer la acusación contra ellos

EL QUE ESTÉ SIN PECADO SEA EL PRIMERO EN ARROJAR LA PIEDRA


Antes de que Jesús dijera vete y no peques más, dijo a los presentes que el que esté sin pecado arrojara la primera piedra


La escritura señala que Jesús se inclinó y escribió en tierra, se han dado varias explicaciones en relación a este acontecimiento. ¿Qué fue lo que escribió Jesús en la tierra cuando le trajeron a la mujer adúltera? ¿Escribió los nombres y pecados de los hombres que le habían traído a la mujer?. ¿Escribió palabras de advertencias dirigidas a estos escribas y fariseos. Puede ser como si no los hubiera escuchado u oído?.

Escribió en tierra demostrando que no estaba interesado en el problema que le plantearon ya que su misión no era juzgar; sino salvar a la humanidad. 

Los escribas y los fariseos eran los expertos legales de su tiempo, para ellos los problemas se resolvían con una decisión. Está claro que, para ellos, característicamente crítica, censora y condenatoria. El que la autoridad se basara en la compasión, el que el objetivo pudiera ser restaurar al criminal y al pecador, eran cosas que no podían concebir en la cabeza.

Los escribas y fariseos, concebían que su función les daba el derecho de estar por encima de todos los demás como severos vigilantes para detectar cualquier desliz o desviación de la ley, y lanzarse sobre los culpables con un castigo implacable. 

Es por esta razón, que al llevar la mujer a Jesús, están esperando el veredicto que dé el maestro, pero como observa que se tarda para darlo, vuelven a insistir olvidándose que la autoridad que tenían era para tratar de rehabilitar al culpable

Este incidente refleja la actitud de los escribas y fariseos ante la gente, no miraban a la mujer como la persona que era, sino como un simple objeto, como un instrumento del que se podían valer para formular una acusación en contra de Jesús. 

El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra 


Jesús les responde que él se mantiene de acuerdo a la ley, confirmando lo que dice Deuteronomio 17:7, que los testigos debían tirar la primera piedra. Aquí aprovecha Jesús para obligar a los acusadores a confrontarse con su propia conciencia. El maestro demuestra que no está en contra de la ley, pero sí está a favor de la vida y la justicia. 

Los legalistas fueron sorprendidos en sus frustradas intenciones, y tuvieron que reconocer con su silencio, pero también con su evidente abandono del lugar. Que a pesar del rigor que exigían en el cumplimiento de la ley, ni aun ellos salieron libres de la acusación

¿DÓNDE ESTÁN LOS QUE TE ACUSABAN?


El juzgar sin misericordia la conducta de alguien es pasar por alto nuestra propia culpabilidad ante Dios. Jesús no cayó en la trampa de hacer justicia sin misericordia o viceversa. Si Él, en sus decisiones, da preferencia a la misericordia, es porque en su muerte él mismo llevaría la culpa de nuestros pecados. 


Ante aquellos que demandan el castigo para la mujer que ha pecado, Jesús les muestra que ellos también son pecadores y culpables delante de Dios, por tanto, igualmente son dignos de muerte. Aunque la conciencia no siempre está en condiciones de evaluar la conducta, pues se puede volver insensible como el comportamiento de los escribas y fariseos. 

VETE Y NO PEQUES MÁS, JUAN 8:11


¿Qué significa vete y no peques más?


El perdón de Jesús no es libertad para seguir pecando, sino la razón de cortar todo vínculo con el pecado. Según la ley, la mujer adúltera merecía la muerte, mas ahora ella sabe que ha sido perdonada por Jesús. 

Este perdón a la mujer adúltera, no solo la libra de la muerte física, sino que ahora la hace responsable de su futura conducta. Ella debe abandonar su antigua actitud de pecado, es por esa razón que el maestro le pregunta:

"Mujer, ¿Dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno, vete; y no peques más"

En conclusión, podemos aprender de esta historia que todo creyente debe esforzarse por practicar la justicia como la misericordia, además debemos considerar nuestra propia condición delante del Señor. Es Lamentable el comportamiento de los escribas y fariseos, el cual fue desaprobado por Jesús, ya que ellos estaban en la misma condición y estaban a la expectativa de escuchar la respuesta para acusarlo. 

Hemos valorado que la actitud de Jesús fue contraria a la de los fariseos y escribas , mientras estos están esperando la sentencia de muerte, Jesús trataba de restaurar la vida de aquella mujer, la perdona y le ordena diciendo vete y no peques más.

El Señor demuestra su amor para con el pecador; razón tuvo en decir que el hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.