EL FARISEÍSMO (Mateo 23:1-36)

El fariseísmo

"Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen y no hacen" (Mateo23:3)

En esta capítulo 23, Mateo resume a Jesús el juicio que tantas veces había proferido sobre los escribas y los fariseos, a fin de prevenir al pueblo caer en estas actitudes.

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Las tradiciones de los fariseos y sus interpretaciones, y aplicaciones de la ley llegaron a ser tan importantes como la ley misma. El problema surgió cuando los líderes religiosos hicieron lo siguiente:

1) Tomaron las normas hechas por el hombre con tanta seriedad como las leyes de Dios

2) Al decir a la gente que debían obedecerlas, sin incluirse ellos mismos.

3) Al obedecer las reglas, no para honrar a Dios, sino para sobresalir e impresionar a la gente. Jesús no condenó lo que enseñaban, sino lo que eran, hipócritas. Ser un líder religioso en Jerusalén era muy diferente a ser un pastor en una sociedad secular como la de hoy. La historia de la nación, su cultura y la vida cotidiana estaban centradas alrededor de la relación con Dios.

Los líderes religiosos eran los más conocidos, poderosos y respetados de todos los líderes. Jesús lanzó su punzante acusación porque el hambre de poder, dinero y posición de aquellos líderes los había llevado a perder de vista a Dios, y su ceguedad se esparcía por toda la nación.

Los escribas, que se mencionan con mucha frecuencia en los evangelios, formaban un grupo de eruditos, a veces allegados a los fariseos y otras a los saduceos, o a altos dignatarios religiosos. Esta denominación varió con el transcurso del tiempo, los escribas se mantuvieron como intérpretes profesionales y profesores de las leyes y de la ética bíblica; sin embargo, las leyes mosaicas para ajustarse a los tiempos, necesitaban de interpretaciones y aplicaciones.

LOS FARISEOS Y SU VIDA DE APARIENCIA


Estas cajas pequeñas de cuero, llamadas filacterias, contenían versículos de la escritura. Los fariseos las portaban porque Deuteronomio 6:8 y Éxodo 13:9,16 dicen que la gente debe llevar la palabra de Dios cerca a su corazón y ellos lo interpretaron en forma literal.


Estas pequeñas cajas que también usaban para orar llegaron a ser más importantes por el nivel social que otorgaban, que por la verdad que contenían. De manera que ellos buscaban la admiración del pueblo, la fama, la grandeza, no les interesaba dar la gloria a Dios, sino que buscaban su propia gloria, no les interesaba el pueblo, sino ellos mismos, utilizaban la religión para vivir. Jesús mas bien nos enseña que debemos de ser humildes.

CONDENACIÓN DE LOS FARISEOS (Mateo 23:16-33)


Hay ocho ayes aquí, y usted puede contrastarlos con las ocho bienaventuranzas de Mateo 5:3-12. Los pobres en espíritu heredarán el reino (Mateo 5:3), mientras que los orgullosos cierran el reino de los cielos (v13).

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Los que lloran recibirán consolación (Mateo 5:4), mientras que los devoradores recibirán condenación (v 14).Los mansos recibirán la tierra por heredad (Mateo 5:5), pero los orgullosos envían la gente al infierno (v15). Dios llena a aquellos que tienen hambre de santidad (Mateo 5:6), pero los codiciosos de ganancia material se irán vacíos (v16-22).

Los misericordiosos alcanzarán misericordia (Mateo 5:7), pero los fariseos rechazaron la misericordia (v23-24). Los de limpio corazón verán a Dios (Mateo 5:8), en tanto que los que son religiosos por fuera son corruptos internamente (v25-28)

Los pacificadores y los perseguidos son hijos de Dios (Mateo 5:9-12), pero a los asesinos y perseguidores se les llama hijos del diablo (v29-33).

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¡Ay de los fariseos! Nadie disfrutaría hoy el que le endilgaran (Endosar) el calificativo de "fariseo". Un diccionario a mano trae como primera acepción la descripción de "secta judía", pero agrega como segunda, la de hipócrita. Del mismo modo, fariseísmo es sinónimo de hipocresía. Es en ese sentido como el término suele aparecer, generalmente, en la literatura común.

Aunque los fariseos y el fariseísmo fueron un fenómeno histórico del judaísmo del primer siglo, son también una característica que se presenta, cíclicamente, en todas las religiones. Ocurre lo mismo con sus adversarios: Los saduceos, quienes se iban al polo opuesto, negando todo lo que fuera espiritual (Ni resurrección, ni ángeles, entre otras, Hechos 23:8)

Sin duda, los fariseos ocuparon un lugar de importancia en el tiempo del nuevo testamento. Los evangelios los hacen aparecer en una veintena de episodios, mas de la mitad de los cuales están en Mateo, lo que ratificaría que escribió para los judíos.

Marcos repite algunos, haciendo lo mismo Lucas (Agregando cuatro nuevos), mientras que otros cinco aparecen en Juan. Otras tantas veces se los encuentra en los Hechos y Filipenses. Todo ello nos permite un panorama espiritual de sus méritos y deméritos, que nos interesa, no para juzgar a gente de la antigüedad sino para medirnos a nosotros mismos.

RESPETO Y PRESTIGIO DE LOS FARISEOS


No hay duda de que los fariseos gozaron de respeto y prestigio público. Su espiritualidad declarada era "vista de los hombres", que no aparecen nunca criticándolos por eso.

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Tenemos solo tres nombres de fariseos que son realmente meritorios: Nicodemo (Juan 3:1), Gamaliel, "venerado de todo el pueblo" (Hechos 5:34), y el mismo Pablo que reiteradamente se declara fariseo (Hechos 23:6;20:5; Filipenses 3:5). Sin duda, el apóstol consideraba que al decirlo demostraba cosas positivas sobre sí mismo.

LOS FARISEOS COMO ESTRICTOS CONOCEDORES Y CUMPLIDORES DE LA LEY


Quizás este sea el punto más característico del fariseísmo. Eran capaces de citar la Biblia para cada cosa; si no había nada sobre el tema, siempre podrían recurrir a "la tradición de los ancianos". Sin duda era muy buena cosa, digna de ser imitada, eso de saber tanto de una como de otra. Además, la cumplían. Eran verdaderos esclavos de ella. 

Por supuesto, que la esclavitud mencionada anteriormente, era una esclavitud consentida y aun disfrutada, pero que naturalmente no se podía concretar siempre y en todo. Por eso, también debían buscar excusas para hacer salvedades y excepciones (El templo y el oro del templo, por ejemplo v18).

Jesús reconoció la autenticidad de sus enseñanzas pero haciendo una tremenda aclaración: "Todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo, mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen y no hacen" (Mateo 23 enumerando una serie de casos).


Los principales ejemplos que puso Jesús (Muestras exteriores de una actitud interior) fueron: El ayuno, el día de reposo, los lavamientos y las oraciones. Sobre todo esto fue el maestro quien les endilgó el epíteto de "hipócrita".

LEVADURA DE LOS FARISEOS Y EL FARISEÍSMO EN LA IGLESIA


El fariseísmo en la iglesia


Finalmente, notemos una expresión profunda de Jesús: "Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos" (Marcos 8:15). Sabemos que lo que quería decir el Maestro cuando hablaba de levadura. Es algo que apenas sí se ve, que poco a poco va desapareciendo, a medida que se introduce en la masa "hasta que todo fue leudado" (Mateo 13:33)

De este modo, el maestro nos dijo que la práctica y la actitud farisaica es algo que uno puede dejar entrar en la vida y en las instituciones sin notarlo, con el terrible riesgo de que así todo quedara inficionado (Infestado) de ello.

Presumiblemente, se podrá decir que entonces será tarde, o que se necesitara un nuevo refrescamiento de la doctrina. Creo que hay razones para pensar que la levadura de los fariseos actúa entre nosotros. De hecho, creemos que ha actuado siempre, pero que Dios ha permitido en muchos casos que su acción fuese detenida.

Como a los pobres, a los fariseos siempre los tendremos con nosotros. Entonces todo depende de nuestra capacidad de aislar levadura y evitar su propiedad disolvente y leudarte.

CONCLUSIÓN


Estamos viviendo en tiempos donde muchos viven una religiosidad, que únicamente se conforman con ser bautizados, se vive un cristianismo fácil acomodado donde muchas veces se ha olvidado la doctrina apostólica.

Ser cristiano no es porque vayas a un templo, o porque lleves una Biblia, o porque cantes, prediques o enseñes bonito, todo esto es muy importante pero sobre todo creer y practicar la doctrina de nuestro Señor Jesucristo, es tiempo donde debemos hacer la diferencia, porque la iglesia de Cristo se identifica por el poder, la unción, sanidad y sobre todo santidad.

Recuerda que el Dios todopoderoso te quiere como un obrero aprobado que no tiene de que avergonzarse que usa bien la palabra de verdad. Porque él quiere que más que oidores, seamos sobre todo hacedores de la palabra.