Por: Linda R. Poitras

LOS NIÑOS COMO DIOS LOS VE, PRÉDICA CRISTIANA 

Viendo a los niños como Dios los ve

Prédica Cristiana Escrita sobre los niños


Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo deshecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón” (1 Samuel 16:7).

ENFOQUE

Muchos padres no sienten que sus hijos son importantes o que valen tiempo y esfuerzo. A menudo las ocupaciones de los padres toman prioridad, y muchos niños nunca alcanzan su potencial predispuesto por Dios debido a esto. La Palabra de Dios nos da instrucciones claras sobre cómo Él ve a todos — incluyendo a los niños. Él ve el corazón.

LO QUE HE APRENDIDO SOBRE EL PLAN DE DIOS PARA LOS NIÑOS


Nuestra cita clave es sacada de la historia de Samuel, eligiendo un nuevo rey para Israel. El profeta y sacerdote habló con Dios, pidiendo su dirección, pero aun así él vio a la situación y a David, de la manera en que los adultos normalmente ven a los niños — pequeños e insignificantes. Dios tuvo un plan para este pastorcito, y el plan de Dios siempre ha incluido a los niños.


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• Él diseñó a los niños para que fueran una bendición de parte de Él — y no una molestia que se interpone en el camino de los planes “importantes” de los adultos (Proverbios 17:6).

• Él plan de Dios toma a sus criaturas más inocentes, mansas y vulnerables, y los forma en sus hijos grandes.

• Él quiere que ellos sigan su Palabra, hagan su voluntad y vivan de acuerdo a su propósito (Romanos 12:1-2).

• Él a menudo usa a estas criaturas pequeñas para atraer la atención de la gente más grande y mostrarles cómo deben actuar, si es que quieren entrar en su reino (Marcos 10: 13-16).

• Él desea que ellos pertenezcan a una familia donde lo amen mucho a Él y también se amen mucho el uno al otro (Efesios 6: 1-4).

• Él planea que la familia ame a aquellos a su alrededor, de tal modo que compartan las buenas nuevas de su Palabra (Génesis 18: 17-19).

• Él quiere que todos disfruten una vida abundante (Juan 10: 10).

DIOS ENVIÓ A UN BEBÉ


En una de sus lecciones tituladas “Cuando Sigues una Estrella y Hallas un Establo”, John Maxwell relata la siguiente historia (adaptada aquí).

En el año 1809, el mundo entero esperaba ver y oír lo que Napoleón Bonaparte — proclamado a sí mismo como emperador de Francia— diría. El ya había ganado la gran batalla naval de Trafalgar (1805) y estaba marchando dentro de Europa, conquistando toda nación, aparentemente sin nada ni nadie que lo detuviera.

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La historia revela que el año 1809 fue un año importante. No debido a Napoleón, sino debido a los bebés que nacieron ese año:

• William Ewart Gladstone, llegó a ser el Primer Ministro de Gran Bretaña en cuatro ocasiones diferentes (un gran político).

• Alfred Lord Tensión, llegó a ser un poeta Inglés, de quien su efecto profundo en la literatura, todavía continúa hasta hoy (una gran figura literaria).

• Oliver Wendell Colmes, llegó a ser un escritor y médico Americano, quien ayudó al adelanto de las técnicas de esterilizar, para así remover infecciones bacteriales en las cirugías y en el proceso del parto (un gran doctor).

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• Charles Darwin, nació el 12 de Febrero de 1809, creció para convertirse en un científico Británico y en el padre de la teoría moderna de la evolución. Su teoría cambió el pensamiento de los científicos y de la sociedad moderna en general (un científico mundialmente reconocido).

• Abraham Lincoln nació el 12 de Febrero 1809 (el mismo día que Charles Darwin), en una cabaña de una aldea pequeña de los Estados Unidos. El llegó a ser el presidente número 16, y preservó la unión de los Estados Americanos, anuló la esclavitud en los Estados Unidos, e influenció a mucha gente a que hiciera lo mismo (un gran líder y amador de los derechos iguales para toda la humanidad).

• Felix Mendelssohn nació en Alemania, fue el nieto de un filósofo judío. Se convirtió en un genio de la música de los primeros años del siglo 19 (un gran músico).

Los logros de estos hombres tocaron a todo el mundo y tuvieron mucho más efecto sobre la humanidad que la marcha de Napoleón. Pero no parecía así en el año 1809. Después de todo, ellos solamente eran bebés. El mundo entero ve a los bebés como algo especial, pero que no son importantes para los asuntos de los hombres.

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“Un bebé, es la opinión de Dios de que el mundo debe continuar.”  (Carl Sandburg) 

MIRA A LOS NIÑOS DE DIOS


La Palabra de Dios está llena de historias sobre niños.

• Caín fue el primer bebé que nació en el mundo, pero él no siguió los caminos de Dios (Génesis 4:1, 5-9). El creció para convertirse en el primer asesino — de su propio hermano.

• Isaac fue el bebé prometido de Dios, quien nació veinte años después de que Dios habló con su padre Abraham, y le dio las buenas noticias de que tendría un hijo (Génesis 15:4-5; 18:10-15; 21:1-7).

• José fue el primogénito de Raquel, la esposa preferida de Jacob (Génesis 30:22-24). Vemos la mano de Dios en su vida durante muchas circunstancias difíciles (Génesis 37, 39-41). El salvó a su familia (y a la nación de Israel) de la hambruna.

• Moisés inspiró a muchos a que confiaran en el Dios que protege y guarda a los suyos (Éxodo 2:1-10). El creció para sacar a una nación entera fuera de la esclavitud sin pelear una batalla — de la noche a la mañana.

• Samuel fue dedicado al Señor antes de su nacimiento (1 Samuel 1:1-20, 24-28). Dios le dio a su madre cinco hijos más (1 Samuel 2:20-21).

• Juan el Bautista fue un bebé milagro, nació de padres muy ancianos (Lucas 1:6-7). La Biblia habla sobre el bebé Juan, mientras que él todavía estaba en el vientre de su madre.

“Porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre” (Lucas 1:15).

Todas estas historias (y muchas más) nos muestran la importancia de los bebés “ordinarios” que nacieron en familias “ordinarias”. En realidad, ningún bebé es “ordinario”. Todo bebé es un milagro de Dios y es un potencial para el inicio de cosas nuevas y grandes.

“La vida es una llama que siempre se está apagando a sí misma, pero se vuelve a prender cada vez que un niño nace.” (George Bernard Shaw On Raising Children)

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CÓMO VE EL DIABLO A LOS NIÑOS


Mirando a los diferentes tiempos de la historia, es interesante notar que el Diablo sabe dónde empezar la destrucción de un enemigo — matando a los bebés.

• Faraón ordenó la matanza de todos los bebés recién nacidos para detener el crecimiento de Israel (Éxodo 1:16-17, 22). Pero Moisés fue preservado y creció en el palacio del Faraón (Éxodo 2:1-10).

• Herodes ordenó la matanza de todos los bebés menores de dos años de edad, después de que los reyes sabios de oriente, vinieron buscando al bebé Jesús (Mateo 2:16-18). José obedeció las instrucciones del ángel y llevó a su familia a Egipto para escapar de esta matanza (Mateo 2:13-15).

Hoy día, los niños son el blanco principal del ataque del Diablo contra la humanidad. Veamos algunas estadísticas (sacadas de la revista Misión Fronteras, Marzo 2001).

• 35,000 niños menores de cinco años de edad mueren cada día debido a la desnutrición.

• 40 millones de niños son abortados cada año. (El 29% de los bebés concebidos nunca nacen.)

• 2 millones de niños mueren cada año debido a que no son vacunados.

• 2 millones de niños murieron en las guerras durante los últimos veinte años.

CÓMO VE DIOS A LOS NIÑOS


“En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos? Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os digo que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, éste es mayor en el reino de los cielos. Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe. Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar.” (Mateo 18:1-6).

En todo el sinóptico de los evangelios, Jesús nos da un entendimiento claro de cómo Él ve a los niños:

• El mayor en su reino, es aquel que cambia su actitud de “adulto”, para tener el carácter de un niño.

• Cualquiera que haga daño (ofenda) a uno de sus niños (ya sea en realidad un niño o un creyente con el carácter de un niño) estará en un problema serio.

• Aquellos que reciben a los niños en su nombre, lo reciben a Él.

• El cielo va a estar lleno de gente, de quienes su carácter son como el de un niño.

Los discípulos trataron de despedir a los niños que eran presentados a Jesús. Ellos pensaron que el Maestro estaba muy ocupado con “cosas importantes”, como para tomarse un tiempo con tales niños. Pero Jesús se tomó el tiempo para bendecirlos y para hacer recordar a los adultos que los niños son importantes en su reino.

“Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban. Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de Dios. Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía” (Marcos 10:13-16).

Note que las narraciones de estas bendiciones a los niños (Mateo 19:13-15; Marcos 10:13-16) vienen inmediatamente después de las enseñanzas de Jesús sobre el matrimonio y el divorcio (Mateo 19:1-9; Marcos 10:1-12). Hay una conexión importante entre un matrimonio duradero y los niños quienes son verdaderamente bendecidos y tocados por Dios. Su plan para la bendición de ellos, incluye un hogar con ambos padres participando en la vida y crecimiento diario de ellos.

La iglesia primitiva obviamente entendió las lecciones que Jesús enseñó sobre el valor de los niños. Cuando Pablo escribió a Timoteo, dándole instrucciones para la iglesia en Éfeso, él habló de lo importante que es que los santos cuiden de sus familias y provean para sus necesidades.

“Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.” (1. Timoteo 5:8).

Esto es especialmente importante para los líderes de la iglesia.

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“Que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?)” (1. Timoteo 3:4-5).

¿CÓMO VE DIOS A LOS NIÑOS?


“Los hijos son una herencia del SEÑOR, los frutos del vientre son una recompensa. Como flechas en las manos del guerrero son los hijos de la juventud. Dichosos los que llenan su aljaba con esta clase de flechas. No serán avergonzados por sus enemigos cuando litiguen con ellos en los tribunales” (Salmos 127:3-5; NVI)

• Los niños son tesoros sin precio, son una herencia del Señor (Salmos 127:3- 5).

• Él toma seriamente a cualquiera que hiciese daño a uno de estos regalos preciosos (Mateo 18:1-6; Marcos 9:33-37; Lucas 9:46-48).

• Él no está de acuerdo con los padres que no aman y crían apropiadamente a sus hijos — juntos como una familia (Marcos 10:2-12; I Timoteo 5:8).

• Su desacuerdo incluye a cualquiera que no se toma el tiempo de ministrarlos espiritualmente (Mateo 19:13-15; Marcos 10:13-16; Lucas 18:15-17).

CONCLUSIÓN

Durante la historia, las naciones han sido conquistadas mediante la destrucción de los niños, usualmente mediante la caída de sus familias, pero Dios siempre ha tenido un plan. Una y otra vez, Él ha usado la docilidad o la mansedumbre de un bebé para traer salvación a una situación sin esperanza.

“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos” (Gálatas 4:4-5).

Jesús no tuvo un padre terrenal, pero Él inició su vida de la misma manera que tú y yo lo hicimos — como bebé. Esto significa que Él tuvo que crecer y aprender y seguir el proceso normal por el cual todos los niños pasan para convertirse en adultos. Él no apuró el proceso. Él no omitió los períodos de la vida que todos enfrentamos (bebé, infancia, pubertad, adolescencia y juventud adulta). El pasó por todo el proceso y se convirtió en un hombre maduro victorioso.

“Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él” (Lucas 2:40).

“Cuando algo equivocado necesita corrección, O cuando una verdad necesita ser predicada, O un continente necesita ser abierto,

Dios envía a un bebé al mundo para que lo haga.”  John Maxwell

Aunque ejércitos han tratado de destruir a los niños, y reyes han tratado de pisotearlos, los bebés que Dios envía como medio de rescate, siempre han sobrevivido. Los bebés crecen para ser niños. Los niños crecen para ser jovencitos y jovencitas. Después crecen para ser hombres y mujeres. Sin ellos, la bendición de esperanza no continuaría. No veas la semilla de su principio, sino más bien el árbol de su madurez, a medida que das gozo y suples las necesidades del futuro. Cuando veas a los niños, ve líderes con visión, ve padres y madres de valentía y fe, ve una nueva generación de creyentes, llevando la antorcha de la verdad hasta que Jesús regrese.

“Debemos entrenar para el futuro, mientras que ministramos al presente.” (John F. Wilson An Introduction to Church Music)