JESÚS ES EL PAN DE VIDA


Jesús el Pan de Vida

Jesús el Pan de Vida, predicación escrita

Texto de Estudio: Juan 6:25-59
Texto a memorizar: Juan 6:35 "Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás"

Saludos hermanos, con la gloriosa paz de nuestro Señor Jesucristo. En esta reflexión abordaremos el tema "Jesús el pan de vida". Procuramos que a partir de este estudio reconozcamos a Jesús como el pan que da vida, entendiendo que hoy en día estamos necesitados de este pan, igual que el maná caído del cielo dio vida a los israelitas en el desierto, igualmente la iglesia necesita de este pan. Es importante seguir enseñando el mensaje de Jesús, y su palabra.

JESÚS EL PAN DE VIDA, EL PROPÓSITO DE SEGUIRLO (V 25-27)


No lo vieron cruzar el mar con sus discípulos y no había venido con ellos. ¿Cuando, pues, y cómo llegó? Jesús no perdió tiempo contestando su pregunta, sino que inmediatamente les dijo lo que deberían oír.

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No solamente la alimentación de los cinco mil, sino también la sanidad de algunos (v 2), "sino porque comisteis el pan y os saciasteis". Otra vez Jesús demuestra su deidad, al leer los pensamientos y propósitos de la gente. Él sabía que el interés de ellos no era espiritual. Le seguían no porque él les había enseñado, sino porque les había alimentado; no le seguían por su amor sino por el pan que comían.

No apreciaban el significado de los milagros de sanar enfermos y multiplicar los panes y peces como señal de Dios que indicaba la identidad divina de Jesús como el salvador del mundo. Si lo hubieran hecho, se habrían postrado delante de él, buscando la salvación que él ofrece  y adorándole.

Jesús lee los pensamientos de los que se acercan a él. Él sabe los pensamientos, secretos, propósitos de todo. Él se da cuenta de toda forma de hipocresía. No solamente oye nuestros cantos, sermones y oraciones, sino que también conoce nuestros corazones. Nadie le puede engañar.

Aunque la comida que a vida eterna permanece es de mucho más valor que la comida que perece, lamentablemente esta última es la que la mayoría de los hombres busca. Aun muchos de los que profesan ser cristianos deben examinar su corazón y dejar de trabajar tanto por la comida que perece.

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Hermanos, estos tiempos que estamos viviendo la gente busca las megas iglesias donde se les ofrece mejores condiciones y no las espirituales. Así pasaba en los tiempos de Jesús, nosotros como iglesia predicamos el mensaje incondicionalmente presentando a Jesús como el modelo por excelencia para nosotros.

Desde luego, los cristianos son generosos y benévolos, como muchos textos enseñan. Las iglesias deben enviar ayuda a los santos necesitados (1 Corintios 16:1-4; 2 Corintios 8:9). Como iglesia organizada que somos, ayudamos a los hermanos (as) tanto local, distrital y nacional.

JESÚS EL PAN DE VIDA, LA COMIDA QUE NO PERECE


TRABAJANDO POR LA COMIDA (EL PAN DE VIDA) QUE NO PERECE (V 28-29)


¿Hemos de trabajar por el alimento espiritual? Al entender la verdadera naturaleza de la gracia, no habrá dificultad alguna para entender la necesidad de trabajar por la comida que no perece (la salvación), porque la gracia de Dios provee la salvación, y el hombre acepta la salvación.

El obedecer, el servir, en fin, el trabajar, es simplemente la aceptación del don de Dios. Los que no trabajan rehúsan aceptarlo "Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?" (ergazometha, en griego significa literalmente trabajar). Esta pregunta semejante a la del joven rico (Mateo 19:16).

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Los escribas y los fariseos requerían purificaciones, etc. (Mateo 15:2); "Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres" (Mateo 23:4).

Otras obras requeridas por los hombres son peregrinajes, penitencias, votos, ayunos, duro trato del cuerpo (Colosenses 2:23). Estos son medios inventados por los hombres para poner en práctica las obras de Dios, pero "en vano me honran, enseñando como doctrina, mandamientos de hombres" (Mateo 15:9).

Nosotros como iglesia trabajamos por una vida más cerca de Dios no poniendo carga pesada a los hermanos, nos esforzamos llevándolas por igual.

¿Qué debemos hacer para realizar las obras de Dios? Juan 6:29 "Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado". 

El hombres es responsable de su salvación. Tiene que hacer algo para ser salvo. No puede proveer un salvador, pero sí puede creer en el salvador que Dios provee, y obedecer lo que él nos manda. Tenemos que pagar el precio, la salvación es para todo el que la busca, pero sí tenemos que trabajar en su obra, no hay excusa mis amados hermanos el pago será cuando nos llame a cuentas. Jesús exhortó a la gente que le seguía a que trabajaran.

JESÚS EL PAN DE VIDA, EL VERDADERO PAN DEL CIELO


LA RESISTENCIA PARA CREER QUE JESÚS ES EL VERDADERO PAN DEL CIELO (V30-33)


V 30 "Le dijeron entonces: ¿Qué señal, pues, haces tú, para que veamos, y te creamos? ¿Qué obra haces?. ¿Cuando hicieron esta pregunta? ¡Un solo día después del milagro de multiplicar los panes y los peces!

Así es la carnalidad de los que buscan señales. Quieren señal tras señal y nunca se satisfacen. Con razón Jesús dijo: "La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás" (Mateo 16:4). Hoy en día al gozar de las múltiples bendiciones diarias de Dios muchos preguntan ¿Y quién es Dios para que creamos en él?

Jesús "estaba asombrado de la incredulidad de ellos" y ¿No estará asombrado de la incredulidad de tanta gente ahora? Muchas personas no quieren creer en Dios, pero de todo corazón creen en la hechicería y otras prácticas ocultas del diablo. 

Esto confirma que Jesús descubrió los pensamientos de su corazón (v26). La mujer Samaritana le recordó a Jesús del pozo que Jacob les dio (Juan 4:12); aquí la gente le recuerda del maná que los padres comieron. 

Dios proveyó el maná para sostener a su pueblo durante los cuarenta años que estuvieron en el desierto, pero al alimentar a los cinco mil, Jesús no solamente proveyó alimento, sino que les dio señal para que creyeran en él. 

El maná no era el verdadero pan, porque aunque los israelitas comieron el maná, ellos murieron. Los panes de cebada no eran el pan verdadero, porque los cinco mil varones lo comieron, y al día siguiente querían comer otra vez. 

El maná era una maravilla. El pan de cebada era otra maravilla. Cristo Jesús, sin embargo, era la maravilla de maravillas, porque él es el verdadero pan del cielo que nos da vida eterna

RECONOCIENDO LA NECESIDAD ESPIRITUAL DE JESÚS, EL PAN DE VIDA


Jesús se presenta como el pan no exclusivo para Israel, sino para todos los que creen en él. Nuestra necesidad humana nos hace decir, tal como el texto lo expresa "danos este pan". No solamente los israelitas, sino a todos. 

Compare Juan 4:15 "La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla". Desde luego, no querían el pan del cual Jesús hablaba, como se puede ver después. 

En el verso 35 Jesús le dijo: Yo soy el pan de vida; Jesús también dijo Yo soy la luz del mundo, yo soy la puerta, yo soy el buen pastor, yo soy la resurrección y la vida, yo soy el camino, la verdad y la vida, yo soy la vid y vosotros los pámpanos. Cristo se entregó a sí mismo para satisfacer toda necesidad y todo deseo del alma. 

Jesús mismo era la señal principal. Lo habían visto y lo conocieron, pero no creyeron y seguían buscando señales. Seguir a Dios no es ponerle condiciones, más bien es obedecer, amarle. Los religiosos del tiempo de Jesús no podían entender, es por ende que el Señor en su enseñanza les amonesta fuertemente. 

En los versículos 41-42 se escandalizaron porque Jesús dijo que había descendido del cielo y, por eso, sería mayor que Moisés y los profetas, sacerdotes y reyes de Israel. Creían que podían refutar lo que él decía hablando de su familia; es decir, que no es del cielo sino de Nazaret. 

En el versículo 43 Helkusei, es la palabra griega que tiene el sentido de arrastrar como una red "cuando Jesús se refiere a la actividad Divina de traer, emplea un término que indica claramente que esto significa más que influencia moral. 

El Padre no se limita a rogar o a aconsejar ¡trae! indica una actividad muy poderosa incluso, podríamos decir, irresistible. Claro está, el hombre resiste, pero su resistencia es ineficaz. 

Tal enseñanza hace que Dios sea responsable por la salvación del hombre, no solamente al proveer la salvación sino también en cuanto a la aceptación de ella (V45)

JESÚS ES EL PAN DE VIDA ETERNA (V39-50)


Como la vida física se sostiene por medio del pan literal, la vida eterna es obtenida solamente por medio de Cristo. De todos los más de 600,000 hombres incluidos en el primer censo, todos murieron en el desierto, excepto Caleb y Josué. 

Así pues, aunque el maná vino directamente del cielo, solamente dio vida física, porque todos los que comieron de él murieron. Dice Josué 5:12 que cuando los israelitas cruzaron el río Jordán y llegaron a Gilgal, "el maná cesó al día siguiente, desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra; y los hijos de Israel nunca más tuvieron maná, sino que comieron de los frutos de la tierra de Canaán aquel año"

Las bendiciones de Dios no cesan ¿Usted lo cree así?. Cristo es el pan sobrenatural, el alimento para el alma, que da vida eterna. El que como de este pan muere físicamente (resucitará para vida eterna) pero no espiritualmente, es decir, los israelitas comieron y murieron por desobedientes. De nosotros depende nuestra salvación. 

LA EFICACIA DE JESUCRISTO COMO ALIMENTO ESPIRITUAL, PUES JESÚS ES EL PAN DE VIDA (V51-57)


El versículo 51 se refiere a su muerte, el cual sería el sacrificio perfecto por los pecados del mundo. En esto vemos que al comer este pan de vida, la gente tiene que creer no solamente en Cristo sino en el Cristo que había de morir, ser sepultado y resucitar para salvarnos de los pecados. Jesús ha presentado aquí a esta multitud galilea el hecho central de su muerte expiatoria por la vida espiritual del mundo. 

En este texto Jesús emplea palabras figuradas para enfatizar la necesidad de unirse a él por medio de creer en él. Todos saben la importancia del pan (alimento físico) para el cuerpo; también tenemos que entender que el pan espiritual (Cristo) es indispensable para el espíritu o alma

Cristo habla de sí mismo como el sacrificio para expiar los pecados del mundo. Para recibir este beneficio es necesario que obedezcamos de corazón el evangelio y ser reconciliados con Dios, tener comunión.

En el versículo 56, la palabra "permanece" es término clave para entender el texto. El comer la carne y beber la sangre de Cristo significa recibir los beneficios de la muerte de Cristo por medio de la obediencia del evangelio, y estar espiritualmente unidos a él, y tener comunión con él (es decir, participar de toda bendición espiritual, como también participar en su servicio)

CONCLUSIÓN

Debemos tomar conciencia de nuestra condición de necesitados espirituales, reconocer que Jesús se nos presenta como el pan que sacia nuestra necesidad, al comer simbólicamente el pan espiritual participamos de la vida de Dios. 

Los maestros y predicadores en la iglesia deben impartir el alimento o pan espiritual a la grey, dándole el pasto necesario y verdadero, para que no salgan a buscar alimento extraño y dañino para su vida.