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EL PROFETA DANIEL


DANIEL, EL PROFETA (LIBRO DE DANIEL 1-12)

Daniel, el profeta

Daniel, el hombre


Daniel nació en una familia, no identificada, de la nobleza judía en el tiempo de la reformación de Josías. Su linaje era de la tribu de Judá y probablemente su ascendencia provino de David. Un nacimiento noble y un carácter educado son razones de por qué Daniel fue escogido en la primera deportación.

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Josefo, el historiador, escribió que Daniel y su tres amigos eran parientes del rey Sedequías. Daniel era un joven hermoso y brillante de convicciones fuertes. Daniel era honesto y fiel en todo tiempo.

Por causa de que Daniel era al mismo tiempo un estadista y un profeta, su vida podría ser comparada con Moisés. El hecho de que mantuvo su vida sin contaminarse en tanto que estuvo cautivo en una nación gentil nos recordaría de José.

El significado del nombre Daniel


Su nombre, Daniel, significa “Dios juzgará” o Dios es mi juez. “Dan” significa “juzgar”y “el” significa “Dios.”

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Daniel vivió hasta que tenía por lo menos noventa años de edad y vivió duran te setenta años en cautividad.


DANIEL, EL PROFETA DE DIOS


“Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de la que habló el profeta Daniel” (Mateo 24:15).

Jesús llamó a Daniel "el profeta"


Jesús llamó a Daniel “el profeta.” Negar esto sería negar a nuestro Dios. Daniel fue uno de los profetas más grandes. Él predijo muchos eventos futuros, los cuales se convirtieron en historia.

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El Señor Isaac Newton dijo, “Rehusar a Daniel es rehusar a la religión cristiana” Josefo escribió que cuando Alejandro el Grande vino a Jerusalén en el año 332 A.C., a él se le mostró las profecías de Daniel, en las que él estaba escrito. Alejandro se impresionó con esto.

Daniel profetizó de los tiempos de los gentiles. Sin la profecía de Daniel, algunos pasajes en el Nuevo Testamento, tales como, “el sermón del monte” (Mateo 5-7) y el libro de Apocalipsis, no serían entendidos.

DANIEL, EL CAUTIVO


Daniel y su tres amigos fueron seleccionados entre los jóvenes de honor, llevados a Babilonia por Nabucodonosor en 605 A.C., al tercer año del rey Joacim (Daniel 1:1-3).

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Por tres años Daniel fue instruido en toda la sabiduría de los caldeos (Daniel 1:4-5). Le fue dado un nuevo nombre, Beltsasar. Los nombres de su tres amigos fueron también cambiados.

Los nombres de Daniel, Ananías, Misael y Azarías fueron cambiados


Daniel (Dios juzgará o Dios es mi juez) fue cambiado a Beltsasar (El que Bel favorece).
Ananías (Amado de Dios) fue cambiado en Sadrac (iluminado por el Dios del Cielo).
Misael (Quien es como Dios) en Mesac (Quien es igual que Venus).
Azarías (El Señor es mi ayuda) en Abednego (El sirviente de Nego).

El propósito de esto era apartarlos de la religión nativa. No obstante, cambiando un nombre no cambia su carácter y estos jóvenes fueron fieles a Dios siempre.

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Ellos fueron hechos eunucos. Esto es evidente porque ellos fueron llevados al principal de los eunucos. Esto significaba que ellos no tendrían hijos para llevar sus nombres.

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La primera gran prueba de Daniel vino rápidamente. Le era ofrecida la comida de los ídolos y la bebida embriagante. Daniel pudo haber estado rencoroso de su condición fatalista sobre el futuro. Pudo haber razonado que no había objeto en mantener la verdad.

¡Pero Daniel no hizo tales cosas!. “Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey” (Daniel 1:8). Mantuvo su dedicación a Dios y mantuvo su separación del mundo. Fue por esta razón que él, igual que José, pudo ser llevado al puesto más alto de aquel país, después del rey.

DANIEL, EL ESTADISTA


El sueño que Dios dio a Nabucodonosor en el segundo año de su reinado fue extremadamente importante. Fue por la interpretación de este sueño que Daniel fue promovido a ser gobernador sobre la provincia de Babilonia y el Principal de los sabios. Daniel mantuvo esta posición por mucho tiempo; años más tarde Nabucodonosor se refirió a él como el principal de los magos (Daniel 4:9).

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En la conquista de los persas cuando Daniel tenía ochenta años de edad, fue retenido en una posición de alta responsabilidad. Fue uno de los tres presidentes sobre los gobernadores de las 120 provincias de Persia. Por esto, nos damos cuenta de la habilidad de Daniel como un estadista.

Dios lo bendijo a Daniel con una larga y victoriosa vida porque él nunca dejó su dedicación a la voluntad de Dios.


DANIEL, EL HEROE DE LA FE


Indudablemente el escritor de la epístola a los Hebreos se refirió a él en Hebreos 11:33, “Taparon bocas de leones.”

Era hábito de Daniel orar tres veces al día con sus ventanas abiertas hacia Jerusalén. Cuando se dio el decreto de que él sería echado a los leones si él hiciera petición a otro que no fuera el rey Darío, el valor de Daniel y devoción fiel fue claramente revelada. Daniel oró “como antes.” Su oración no cambió.

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Después de pasar una noche con leones hambrientos, Daniel se convirtió en un gran héroe del Antiguo Testamento.

DANIEL, EL SIERVO DE DIOS


El noveno capítulo de su profecía es uno de los más grandes capítulos de la Biblia. Aquí encontramos que Daniel buscaba a Dios en oraciones, súplicas, ayuno, cilicio y ceniza. Cuando él oraba, este hombre espiritual, examinó su corazón y confesó sus pecados. 

Daniel era muy amado 


En contestación a la oración de Daniel, Dios envió a Gabriel con la respuesta concerniente al futuro del pueblo de Daniel. Junto con la respuesta, Gabriel dijo a Daniel, “Tú eres muy amado” (Daniel 9:23).

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Ciertamente Daniel tuvo un lugar especial en el corazón de Dios. ¡Fue muy amado por Dios!.