DON DE PALABRA DE SABIDURÍA

Don de palabra de sabiduría. Hombre con Biblia en mano abierta e iluminada

El don de palabra de sabiduría es uno de los 9 dones del Espíritu Santo y es de uno de los dones de revelación, los cuales tratan de una concesión directa de percepción o comprensión de la mente de Dios hacia nosotros.

Don de Palabra de sabiduría, 1 Corintios 12


El primer don enumerado en I Corintios 12 es “el don de la palabra de sabiduría” La palabra griega para “sabiduría” en este pasaje es la palabra común, sofía. “Sabiduría” significa “comprendiendo lo que es verdadero, correcto, o duradero; perspicacia; . . . sentido común; juicio sano.” El conocimiento es una comprensión de los hechos, pero la sabiduría es una comprensión de cómo usar los hechos para formular buenas decisiones. La sabiduría incluye percepción, juicio y dirección.

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Dios no imparte toda Su sabiduría, sino una “palabra”, o una porción de sabiduría. La palabra griega para “palabra” en este pasaje es logos, que típicamente se refiere al pensamiento o al hablar. El don de “la palabra de sabiduría” no concede la infalibilidad ni la dirección divina en todos los asuntos, pero tiene que ver con una decisión o una necesidad especifica.

Definiendo el don de palabra de sabiduría


Basado en las palabras de I Corintios 12:8 tanto como el texto entero de los capítulos 12 al 14 de I Corintios, podemos definir la palabra de sabiduría como el don sobrenatural de una porción divina de perspicacia, juicio, o dirección para una necesidad en particular.

Dios ha obrado milagrosamente a través de la historia humana, entonces podemos hallar en el Antiguo Testamento y en los evangelios paralelos a los dones del Espíritu. Puesto que los dones de I Corintios 12 se dan a los creyentes neotestamentarios, quienes son bautizados con el Espíritu Santo, podemos esperar hallar instancias específicas de ellos en el libro de los Hechos y en las epístolas.

EJEMPLOS DEL DON DE PALABRA DE SABIDURÍA


Don de palabra de sabiduría en el viaje de Pablo a Roma


Podemos hallar un ejemplo de la palabra de sabiduría en la historia del viaje a Roma del apóstol Pablo como prisionero. Aunque Pablo no era un marinero profesional, el Señor le reveló que no era aconsejable seguir el viaje, y él comunicó este mensaje al centurión romano quien estaba a cargo de él, al piloto, y al patrón de la nave.

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“Y habiendo pasado mucho tiempo, y siendo ya peligrosa la navegación, por haber pasado ya el ayuno, Pablo les amonestaba, diciéndoles: Varones, veo que la navegación va a ser con perjuicio y mucha pérdida, no sólo del cargamento y de la nave, sino también de nuestras personas.” (Hechos 27:9-10)

Sin embargo, los profesionales concluyeron que no había peligro, y un viento suave comenzó a soplar del sur, aparentemente confirmando la opinión de ellos. Ellos ignoraron las palabras de Pablo y zarparon. Pronto encontraron una violenta tempestad en la cual perdieron tanto la carga como la nave. Habrían perdido sus vidas también si no hubiera sido por la intervención de Dios y más consejos de Pablo.

Sabiduría humana en el viaje a Roma versus el don de palabra de sabiduría


En este relato, la sabiduría humana, la experiencia, y la observación dijeron que no había peligro en zarpar, y Pablo no tenía ninguna pericia, ni razón humana para pensar lo contrario. Sin embargo, por medio de la sabiduría divina, Pablo sabía que era peligroso

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Dios le dio a Pablo una dirección sobrenatural aparte del juicio humano. Aunque inicialmente el centurión ignoró el consejo de Pablo, la palabra de sabiduría le dio a Pablo tanta credibilidad a la luz de eventos postreros, que al final, todos prestaron atención a sus instrucciones para la salvación de sus vidas.

El don de palabra de sabiduría cuando Pablo y sus colaboradores fueron guiados en sus esfuerzos misioneros


Otro ejemplo del don de palabra de sabiduría es cuando el Espíritu Santo guio a Pablo y a sus colaboradores en sus esfuerzos misioneros. El Espíritu les prohibió viajar a Asia o a Bitinia en ese momento; pero Dios le dio a Pablo una visión de alguien de Macedonia buscando ayuda. El grupo misionero decidió que Dios quiso que ellos fueran a Macedonia.

OTROS EJEMPLOS DE OPERACIÓN DEL DON DE PALABRA DE SABIDURÍA EN LA VIDA CRISTIANA 


En el año 1976, mientras mi padre era misionero en Corea del Sur, algunos opositores a la iglesia buscaban que fuese expulsado del país, que fuese disuelta la organización de la iglesia y que ellos recibiesen los bienes. Ante el gobierno ellos le acusaron falsamente de haber tramado el asesinato del Presidente del país. En ese momento el país estaba controlado estrictamente por la dictadura militar y vivía bajo constante amenaza de ataque por comunistas norcoreanos. 

Actos de espionaje eran comunes, y una vez un equipo de comandos norcoreanos casi llegó al palacio presidencial pero fueron descubiertos, y murieron en unos tiroteos en el centro de la ciudad. En el año 1974, un agente comunista asesinó a la esposa del Presidente. Falló en un intento de asesinar al Presidente mismo. Había también bastante inquietud debido a la oposición política doméstica. En aquel ambiente, la Agencia Central de Inteligencia sur-coreana tomó esa acusación muy seriamente. De hecho el Presidente más tarde si fue asesinado.

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Estaba programado que mi padre pronto predicaría en la primera conferencia mundial de la Iglesia Pentecostal Unida Internacional, que iba a llevarse a cabo en la ciudad de Jerusalén. Sin embargo, en oración él sintió una impresión del Espíritu Santo de que no debería de viajar, entones canceló sus planes para viajar.

Más tarde, la Agencia Central de Inteligencia sur-coreana condujo una extensa investigación, que incluyó la interrogación brutal de algunos alumnos del Instituto Bíblico del cual mi Padre era Presidente. Eventualmente el ministro de justicia citó a mi padre a su oficina, y le notificó de los resultados de su investigación. Le dijo que el gobierno tenía conocimiento del propuesto viaje de mi padre, y que inicialmente habían decidido que la solución más fácil al problema sería negarle el reingreso al país después de su viaje. No querían crear un incidente internacional por expulsarle del país, pero tampoco querían que él permaneciera en el país como una amenaza potencial. Puesto que él no viajó, tuvieron que investigar el caso y esto reveló que sus acusadores eran mentirosos.

Mi padre no tenía ninguna manera humana de conocer estos planes y ninguna razón humana para cancelar su viaje. Sin embargo, Dios le concedió sabiduría divina y como resultado el problema fue resuelto. El plan de los conspiradores fue desbaratado.

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En mi propia vida, en varias ocasiones he sentido dirección específica de Dios. En el año 1981, obtuve una licencia ministerial, me gradué en el Colegio de Derecho de la Universidad de Texas en Austin, Texas; me casé y me mude a Jackson, Mississippi para servir como profesor en el Colegio de Ministerios de Jackson. Cuando mi esposa y yo dejamos la ciudad de Austin, le dije que sentí la impresión de que algún día volveríamos a Austin para trabajar por el Señor. 

Al pasar los años, llevábamos una carga por la ciudad, y cuatro veces recibí invitaciones de trabajar allí: para comenzar una obra satélite, servir como asistente a un pastor, y ser pastor de dos iglesias. En el año de 1986 contemplamos seriamente fundar una iglesia nueva allí. Consultamos con familiares, amigos, líderes espirituales, el presbítero de la sección, y el superintendente distrital. Todas las señales humanas nos animaban, pero no sentíamos una dirección positiva del Señor, entonces no fuimos.

En el año 1991 se intensificó nuestra carga. Una vez más, comenzamos a orar, a buscar consejos, y reunir la información necesaria. Mientras mi esposa y yo orábamos juntos en el día 31 de Diciembre, el Espíritu de Dios vino sobre nosotros. Pedí a Dios que se cumpliese Romanos 8:26: “Pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.” Inmediatamente, sentí una carga pesada sobre mi pecho, sentí casi como si estuviese ahogándome, y comencé a sollozar y a hablar fuertemente en lenguas. Sabíamos que Dios había contestado nuestras oraciones y que pronto nos daría dirección. 

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Dos días después, en el día 2 de Enero de 1992, mientras orábamos mi esposa y yo, ambos tuvimos un sentimiento fuerte de victoria y una confirmación que deberíamos hacer planes inmediatamente para fundar una nueva iglesia en la ciudad de Austin. Después de recibir la aprobación de la Junta Distrital, fuimos.

Mirando hacia atrás, el momento no podría haber sido mejor. No sabíamos, pero, para el tiempo que nos mudamos a Austin varias familias también se mudaron allí, quienes serían parte de nuestra nueva iglesia, incluyendo una familia que había recibido el Espíritu Santo en el movimiento carismático y una familia que estaba conduciendo reuniones de oración en su hogar. 

Tarde en la década de los ochenta, Austin sufrió un severo declive económico, pero a principios de la década de los noventa se produjo un auge sin precedentes. Pudimos comprar una casa y propiedad para una iglesia justo antes de que los precios de bienes raíces se incrementaran rápidamente. 

En dos años, nuestra inversión en la propiedad casi se duplicó. Hablando humanamente, no podríamos haber anticipado, planeado, u orquestado estos y muchos otros eventos para traer a nuestra iglesia a un presente nivel de crecimiento y avivamiento, pero Dios nos dio dirección sobrenatural en el momento propicio.