LOS SIETE PILARES DE LA SABIDURÍA (PROVERBIOS 9:1-12)

Los siete pilares de la sabiduría, muchos libros y biblias y unos lentes

Estudio Bíblico sobre los siete pilares de la sabiduría


Proverbios 9 es una extensión del capítulo 8 en el tema de la sabiduría. La palabra sabiduría se encuentra aproximadamente 250 veces a lo largo de la Biblia. Ambos Testamentos contienen una inmensa riqueza de material acerca del tema. 

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Después de exaltar la grandeza de la sabiduría en el capítulo precedente, Salomón declaró, "la sabiduría edificó su casa, labró sus siete columnas" (Proverbios 9:1), es decir, los siete pilares de la sabiduría. Instrucciones adicionales siguen en este discurso, concluyendo donde empezó la sabiduría y sus generosas promesas (Proverbios 9:2-12). Mientras exploramos muchas facetas de la sabiduría (Pero por ningún medio todas ellas), la esencia de nuestro estudio se basará en los siete pilares de la casa que la sabiduría ha construido, por lo tanto, el tema a estudiar es los siete pilares de la sabiduría.

Dios, en su palabra, constantemente apela a que nosotros busquemos y adquiramos la sabiduría (Proverbios 3:13; 4:5; 7; 5:1). Es más valiosa que el oro (Proverbios 16:16) y debe ser procurada juntamente con la verdad (Proverbios 23:23). Con Dios poniendo tal énfasis y valor en este artículo invisible, también debemos apreciar grandemente la sabiduría, buscando obtenerla.

Puesto que la palabra nos llama a la adquisición y ejecución de la sabiduría, podemos asegurarnos que está dentro de nuestro alcance. Las cosas que Dios nos pide hacer o ser, podemos. Él nos fortalecerá para lograr todas sus órdenes. Desde que la sabiduría es la casa principal (Primero en el lugar, tiempo, orden o línea) para obtener, debemos buscarla para nosotros (Proverbios 4:7). Este estudio está diseñado para equiparlo a establecer los siete pilares de la sabiduría en su vida. 

DEFINICIONES DE SABIDURÍA Y PILARES


1) Sabiduría


Sabiduría viene de la palabra raíz Hebrea chakam, (ka-kam) que significa ser sabio (En mente, palabra o hecho), hacerse sabio o mostrarse a sí mismo sabio, obrar sabiamente. De esta viene otra palabra hebrea chokmah, (kok-,a) que significa sabiduría (En un buen sentido), habilidad. En el Nuevo Testamento "sabiduría" viene de la palabra griega sophía, (so-fia) que significa sabiduría, sea superior o inferior, secular o espiritual. 

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Webster define sabiduría como la calidad de ser sabio; la facultad de hacer el mejor uso del conocimiento, experiencia, comprensión, etc.; buen juicio, sagacidad.

2) Pilares


Es la palabra hebrea ammud, (am-mud) que significa una columna (Como estar parada), una tribuna, una plataforma. Se derive de la griega stulos, (stu-los) que significa endurecerse, apoyar (Vea I Timoteo 3:15; Gálatas 6:9 junto con esta definición)

Porque la sabiduría ha construido una casa construida por siete pilares, es esencial que nosotros entendamos estas condiciones. 

DIVISIONES DE LA SABIDURÍA


La palabra de Dios categoriza la sabiduría en varias divisiones, de las cuales todas son importantes que las entendamos. Aunque nuestro enfoque estará en un segmento de estas divisiones, no obstante nosotros debemos estar conscientes de los otros. 

1) Sabiduría humana (1 Corintios 2:1, 4, 5, 13) 
2) Sabiduría carnal (2 Corintios 1:12)
3) Sabiduría del mundo (1 Corintios 1:20; 2:6; 3:19)
4) Sabiduría de Dios (1 Corintios 2:7; Lucas 1:49; Romanos 1; 1:33)
5) Sabiduría terrenal, animal o diabólica (Santiago 3:13-16)
6) Sabiduría de lo alto (Santiago 3:17-18)

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Santiago y Pablo, ambos apóstoles, dividieron la sabiduría en estas varias divisiones; cada uno hace un estudio interesante. 

EL VALOR DE LA SABIDURÍA


Para que no sea tentado a pasar por alto la sabiduría como simple aplicación apropiada de conocimiento y relativamente insignificante, usted haría bien en examinar el valor que Dios le pone a la sabiduría. Agregue su propio comentario personal a cada uno de los puntos mientras estudia o enseña. 

1) La sabiduría es mejor que las piedras preciosas (Proverbios 8:11)

2) La sabiduría produce felicidad en aquellos que la encuentran (Proverbios 3:13)

3) La sabiduría es la cosa principal (Proverbios 4:7)

4) Los necios perecen por falta de sabiduría (Proverbios 10:13)

5) Es mejor adquirir sabiduría que oro (Proverbios 16:16)

6) Debemos comprar verdad, sabiduría, instrumento, entendimiento y no venderlos (Proverbios 23:23)

7) Sabiduría (Eclesiastés 2:13; 7:11-12, 19; 9:16, 18; 10:10)
a) La sabiduría supera la necedad como luz supera la oscuridad 
b) La sabiduría es buena como una herencia
c) La sabiduría es una defensa
d) La sabiduría da vida a aquellos que la tienen 
e) La sabiduría fortalece al sabio
f) La sabiduría es mejor que la fortaleza
g) La sabiduría es mejor que las armas de guerra
h) La sabiduría es provechosa para dirigir

8) Tener sabiduría fue necesario para los siete hombres escogidos a atender las mesas en la iglesia primitiva (Hechos 6:1-8)

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9) La sabiduría es tan importante para los cristianos que si les falta, deben pedírsela a Dios (Santiago 1:5) 

10) La sabiduría es mejor que (Job 28:12-19):

a) El oro de Ofir
b) El ónice precioso 
c) El zafiro
d) El cristal
e) Las joyas de oro fino
f) El coral
g) Las perlas
h) Los rubíes
i) El topacio de Etiopía

La sabiduría es valiosa e importante para todos nosotros, pero es esencial para aquellos en el liderazgo. La santa escritura nos presenta a algunos de los grandes líderes y obreros del pasado basándose en su sabiduría. Entre ellos están:

1) Bezaleel (Éxodo 31:1-5)
2) Josué (Deuteronomio 34:9)
3) Salomón (1 Reyes 3:28;4:29)
4) Hiram (1 Reyes 7:13-14)
5) Esdras (Esdras 7:25)
6) Daniel (Daniel 1:4)
7) Esteban (Hechos 6:3)

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La sabiduría adquirida por estos hombres está disponible para nosotros hoy si aplicamos nuestro corazón y la buscamos. La sabiduría tiene una posición exaltada ante los ojos de Dios; por consiguiente, debemos buscar a Dios diligentemente hasta que él imparta sabiduría a nosotros. 

EL ORIGEN DE LA SABIDURÍA


"¿Dónde se hallará la sabiduría?" fue una pregunta de los ancianos mientras ellos seguían este evasivo elemento que necesitaban (Job 28:12). En respuesta a este clamor tan abarcador, examinador de conciencia y desgarrador, regresan respuestas de varias fuentes, quienes tampoco saben donde encontrar la sabiduría. Escuche a aquellos quienes contestaron y su respuesta a esta antigua pregunta (Job 28:12-22):

1) El hombre no conoce el precio de la sabiduría; no se encuentra en la tierra de los vivientes
2) La profundidad y el mar dice, "no está conmigo"
3) La sabiduría no se puede conseguir con oro o plata
4) La sabiduría no puede valorarse con oro, ónice o zafiro. Oro y cristal no pueden igualar la sabiduría. El intercambio de ella no puede ser por joyas u oro fino. El precio de la sabiduría es mayor que el coral, las perlas, los rubíes, el topacio y el oro puro. 
5) La sabiduría es escondida de las aves del cielo
6) Destrucción y muerte han oído de la fama de la sabiduría y aun no la pueden proveer. 

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En respuesta a esta búsqueda por sabiduría, Dios proveyó una respuesta (Job 28:23-29). "Y dijo al hombre: He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, y el apartarse del mal la inteligencia" (Job 28:28)

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová (Proverbios 1:7)


Los seres humanos solo pueden encontrar sabiduría cuando empiezan a temer al Señor (Proverbios 9:10; Salmo 111:10). Salomón definió el temor del Señor en este caso (Proverbios 8:13). Este temor de Dios nos motiva a buscar sus caminos, aprender de él y obedecerlo, entonces la sabiduría sigue. 

En nuestras búsquedas de sabiduría, la curiosidad y el estudio nos llevan a buscar el origen de este artículo favorablemente apreciado. ¿Dónde se originó la sabiduría?, ¿Cuándo empezó la sabiduría?, ¿Cuántos años tiene la sabiduría? y ¿Podremos encontrar el principio de la sabiduría? preguntas como estas nos incitan a investigar la palabra de Dios para una respuesta.

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Esta búsqueda nos lleva a través del tiempo, a una edad antes de la creación de los cielos y la tierra, al pasado de la eternidad, antes de la demarcación del tiempo. Después de revelar el clamor de la sabiduría, su valor, sus provisiones y liderazgo, Salomón proveyó la perspicacia a la más temprana mención de la sabiduría (Proverbios 8:1-21). Una cercana observación de Proverbios 8:22-31 señala la fecha de la sabiduría como estar antes de la creación del universo. La sabiduría existió antes de los hechos creativos de Dios, aun, sin duda, antes de la creación de los ángeles. 

Proverbios 8:22-31 describe la sabiduría de tal manera que es imposible separarla del propio Dios. Encontrar la sabiduría es encontrar a Dios y viceversa. Dios y la sabiduría son inseparables antes de la creación del universo. 

Aunque la sabiduría está disponible a nosotros por el conocimiento experimental y la impartición divina, originalmente fue por la sabiduría en su pureza prístina que Dios hizo los mundos (Salmo 136:5; Proverbios 3:19; 8:22-31; Jeremías 51:15) 

Dios no adquirió la sabiduría como un ser humano lo hace; Él la poseyó simplemente como parte de su naturaleza esencial. Pues él es el único sabio Dios  (1 Timoteo 1:17; Judas 25). Pablo se dirigió en oración "al único y sabio Dios" (Romanos 16:27). La sabiduría es la naturaleza esencial y carácter de Dios. 

Jesucristo es la sabiduría de Dios


Esta sabiduría, tan buscada y deseada por los seres humanos ha sido hecha disponible y accesible a nosotros a través de la manifestación en carne de Dios en Cristo. Jesucristo ha sido hecho por nosotros sabiduría, justificación, santificación y redención (1 Corintios 1:30). 

Jesucristo es la sabiduría de Dios (1 Corintios 1:24): "En quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento" (Colosenses 2:3). Dios, manifestado en carne (1 Timoteo 3:16), se ha hecho disponible a la humanidad a través de la salvación, recibiendo el nuevo nacimiento (Juan 3:1-8). 

El verbo estaba en el principio, estaba con Dios, era Dios y fue hecho carne y habitó entre los hombres (Juan 1:1-14). Por la encarnación de Dios en Cristo, él quien es la sabiduría en esencia y carácter, se reveló a la humanidad, haciendo a Dios (Así la sabiduría) disponible y accesible a nosotros. 

Salomón en su exaltación de la sabiduría declaró, "porque el que me halle, hallará la vida, ... el que peque contra mí, defrauda su alma; todos lo que me aborrecen aman la muerte" (Proverbios 8:35-36). Por consiguiente, la sabiduría es más que el uso apropiado y aplicación del conocimiento

La sabiduría es más que una adquisición de habilidad humana e ingeniosidad. Es una fuente de vida o una fuente de muerte. Nosotros también podemos hacer estas declaraciones de Jesucristo quien como previamente mencionado, es hecho por Dios sabiduría (1 Corintios 1:30).

Para que los siete pilares de las sabiduría sean formados en nosotros debemos tener temor de Dios, que es el principio de la sabiduría


Para que los siete pilares de la sabiduría sean formados en nuestras vidas debemos empezar con temer al Señor que es el principio de la sabiduría. Siguiendo esto debemos nacer de nuevo del agua y del Espíritu (Juan 3:1-8; Hechos 2:1-4, 38). A estas alturas somos hechos partícipes de su naturaleza divina (2 Pedro 1:3-4). Ahora en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y conocimiento, vive en nuestro corazón por su Espíritu (Colosenses 2:3). En él tenemos la redención a través de su sangre y el perdón de pecados; además, él ha abundado hacia nosotros en toda sabiduría e inteligencia (Efesios 1:7-8).

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Disponible a todos los creyentes es este Espíritu de sabiduría y revelación (Efesios 1:17-23), cuando se tiene a Cristo, la sabiduría de Dios, en sus vidas (1 Corintios 1:24; Efesios 3:10). Ahora podemos decir con Pablo, "¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!" (Romanos 11:33).

Cristo, sabiduría de Dios, formando y manifestando los siete pilares de la sabiduría


Cristo, la sabiduría de Dios en nosotros, nos coloca ahora en una posición donde pueden manifestarse estos siete pilares de la sabiduría en nuestras vidas. Manifestando el Espíritu de Cristo y sus atributos se convierte en la responsabilidad solemne de cada santo de Dios. Formando y manifestando los siete pilares de la sabiduría se convierte en la evidencia de apoyo que Cristo vive en nosotros. 

Un principio bíblico, siempre aplicable en este estudio y del que nunca debemos desviarnos es: "Mas la sabiduría es justificada por todos sus hijos" (Lucas 7:35). Nada define, apoya, exalta o caracteriza la sabiduría más que sus hijos, los siete pilares que examinaremos después en este estudio. Establezca, construya y fórmelos en su vida si usted desea glorificar a Dios y manifestar que Cristo mora en su corazón.

LOS SIETE ESPÍRITUS DE DIOS


"Dios es Espíritu", declaró el apóstol Juan (Juan 4:24). "Y un espíritu", dijo Pablo (Efesios 4:4). ¿De dónde vienen entonces los siete Espíritus de Dios?

Juan en la isla de Patmos, cuando recibió la revelación de Jesucristo, nos presentó los siete Espíritus de Dios (Apocalipsis 1:4; 4:5; 5:6). Estos siete Espíritus son representados por tres cosas según Juan: 

1) Las siete lámparas de fuego que queman delante del trono (Apocalipsis 4:5)
2) Los siete cuernos (Apocalipsis 5:6)
3) Los siete ojos (Apocalipsis 5:6; Zacarías 3:9; 4:10)

Es notable mencionar estas tres cosas aquí. 

1) Estos siete Espíritus están delante del trono
2) Estos siete Espíritus son enviados por toda la tierra
3) Es el cordero (Jesucristo) quien tiene estos siete Espíritus.


En vista de estos hechos, necesitamos ir a la palabra para encontrar lo que estos siete Espíritus son, enviados por toda la tierra. Si son enviados a la tierra y emanan del cordero, deben estar disponibles a los seres humanos. Aunque nosotros pudiéramos emplear muchos términos de la escritura para identificar estos siete Espíritus, Isaías parece identificarlos mejor (Isaías 11:1-3)

1) El Espíritu del Señor (Jehová)
2) El Espíritu de la sabiduría
3) El Espíritu de la inteligencia
4) El Espíritu del consejo
5) El Espíritu de poder
6) El Espíritu del conocimiento
7) El Espíritu de temor

Estos siete Espíritus se atribuyen a la raíz de Isaías, una (rama), que sabemos es Jesucristo. Sin duda que estos son los siete Espíritus de los que Juan dio testimonio de estar frente al trono y enviados a toda la tierra.

Hoy recibimos al consolador, el Espíritu Santo que Cristo envió del cielo después de su ascensión (Juan 14:26; 16:7; Hechos 1:4-11; 2:1-4, 38). Al recibir el bautismo del Espíritu, podemos ser portadores de los siete Espíritus de Dios, destinados para nosotros y manifestados a aquellos alrededor de nosotros. En su Espíritu (Efesios 4:4) que nos bautiza en el cuerpo (1 Corintios 12:13) están los siete Espíritus de los que Juan habla.

Disponibles a nosotros a través de la llenura del Espíritu Santo están todos los atributos de Jesucristo. Él, quien es la sabiduría personificada ahora vive dentro de nosotros para derramar dentro de nuestros corazones no tan solo su amor sino también la sabiduría, el conocimiento, la comprensión y así sucesivamente.

¡Oh, lo que recibimos cuando recibimos el Espíritu Santo! De esta experiencia viene la sabiduría que es de lo alto. El Espíritu Santo es del cielo; así los siete Espíritus que están frente al trono entran en la tierra a través de ese único Espíritu. Descansando sobre el fundamento del temor del Señor, la sabiduría ahora erige los siete pilares que justificarán y apoyarán la estructura. 

LOS SIETE PILARES DE LA SABIDURÍA, MENCIONADOS EN PROVERBIOS 9:1


La sabiduría como la gente se refiere más a menudo, puede adquirirse a través del tiempo y puede experimentarse por ambos, los santos y pecadores. Todos necesitamos este tipo de sabiduría, hablada por Salomón en Eclesiastés 10:10 de ser provechosa para dirigir. 

Los sabios del pasado han pasado de generación en generación lecciones y habilidades que han aprendido a través del experimento. Mientras las generaciones construyen sobre esta sabiduría, cada edad subsiguiente puede volverse más iluminada que la del pasado. Mientras esta sabiduría terrenal es buena y aceptable y necesitada por todos nosotros, nuestro tema tiene que ver con el reino espiritual y lo que las escrituras enseñan. 

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En este reino espiritual encontramos dos tipos o formas de sabiduría; los dos afectan a la persona interior y se originan de dos direcciones opuestas y contrarias. Ambos tipos de sabiduría afectan el espíritu, el carácter y la conducta de las personas. Debemos rehuir y evitar una a toda costa, mientras debemos establecer la otra en nuestras vidas. Santiago identificó ambos tipos de sabiduría, de donde originan y el resultado de su trabajo (Santiago 3:13-18). 

LA SABIDURÍA QUE NO ES DE LO ALTO


Esta forma de sabiduría es:

1) Terrenal
2) Animal
3) Diabólica

Sus atributos son:

1) Celos amargos
2) Contención

De esta envidia amarga y la disputa emana:

1) La perturbación
2) Toda obra perversa

Si este tipo de sabiduría controla nuestras vidas no debemos gloriarnos en ello ni debemos mentir, tratando de esconder o cubrir su existencia. La vergüenza, confesión de nuestro mal y el arrepentimiento está en el orden y proporcionan el único remedio y liberación de este tipo de sabiduría. 

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La sabiduría de este tipo se originó en el Edén cuando Eva vio el fruto del árbol del conocimiento y era "árbol codiciable para alcanzar la sabiduría" (Génesis 3:6). Satanás engañó a Eva en pensar que si ella y Adán comían de ese fruto ellos adquirirían una sabiduría escondida a ellos. 

Al rendirse al engaño de Satanás, los seres humanos se hicieron candidatos para esta sabiduría terrenal, animal y diabólica; una sabiduría que ha traído destrucción forjada y daño a ambos, los seres humanos y al reino de Dios. 

LA SABIDURÍA QUE ES DE LO ALTO, LA QUE EMPIEZA EL TRABAJO DE LABRAR LOS SITE PILARES DE LA SABIDURÍA


Esta forma de sabiduría se origina de lo alto. No es terrenal, animal o diabólica. No produce perturbación, obras perversas, celos amargos y contención. Solo a través del poder del Espíritu Santo podemos adquirir esta sabiduría celestial. 

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Cuando Cristo entra en nuestro corazón, esta sabiduría también viene. Su Espíritu lleva dentro de él los siete Espíritus de Dios (Siete atributos del Espíritu) que son enviados a toda la tierra. Experimentando el nuevo nacimiento nos volvemos receptores de esta sabiduría de lo alto. Desde nuestra conversión, la sabiduría empieza el trabajo de labrar los siguientes siete pilares.

Los siete pilares de la sabiduría: #1 Pureza


La pureza es uno de los siete pilares de la sabiduría. El Espíritu de Dios es santo; purifica nuestras almas (1 Pedro 1:22), haciéndonos puros. "Puro" en el idioma original de la Biblia significa limpio, inocente, modesto y casto. 

La palabra de Dios habla del cristiano como teniendo un corazón (1 Timoteo 1:5; 1 Pedro 1:22), una conciencia (1 Timoteo 3:9), y mente pura (2 Pedro 3:1). Dios exige de nosotros pureza moral, mental, espiritual y doctrinal. Pureza es un pilar que apoya y justifica nuestra afirmación a la sabiduría.

Los siete pilares de la sabiduría #2 Pacificador


Aquellos dotados con la sabiduría que es de lo alto son personas pacíficas. Ellos entienden que la confusión, disputas, envidias y murmuraciones, los contaminan y dañan el trabajo de Dios. Ellos también entienden estos hechos bíblicos sobre ser pacíficos:

a) Los pacificadores son los hijos de Dios (Mateo 5:9) 
b) El fruto de justicia se siembra en paz por aquellos que hacen paz (Santiago 3:18)
c) Debemos seguir las cosas que contribuyen a la paz (Romanos 14:19) 
d) El efecto de la justicia es paz, y la labor de la justicia es reposo y seguridad (Isaías 32:17)
e) La disciplina produce el fruto apacible de justicia (Hebreos 12:8-11)
f) Debemos seguir la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor (Hebreos 12:14)

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Estando en paz con nosotros mismos, con otros y con Dios es una manifestación de sabiduría. La apacibilidad apoya la sabiduría mientras la confusión y la contienda la destruye. Sin duda alguna de los siete pilares de la sabiduría es ser pacificador.

Los siete pilares de la sabiduría #3 Amabilidad


La amabilidad es uno de los 9 frutos del Espíritu (Gálatas 5:22). Esos que alguna vez fueron duros, incorregibles, faltos de bondad, odiosos, al recibir el Espíritu se harán amables. La amabilidad de Dios puede hacernos grandes, así como hizo a David (2 Samuel 22:36). Pablo manifestó amabilidad a la iglesia de Tesalónica como una nodriza haría con los niños (1 Tesalonicenses 2:7). La palabra ordena a los ministros que sean amables (2 Timoteo 2:24). Los cristianos que son dirigidos por el Espíritu serán amables con otros, una señal de sabiduría. 

Los siete pilares de la sabiduría: #4 Benignidad


Benignidad es otro de los siete pilares de la sabiduría. "Benigna" se usa solo esta vez en el Nuevo Testamento. Viene de la  palabra griega eupeithes, (eu-pi-tes) que significa fácil para persuadir, dócil, fácil de ser persuadido. Cristianos sabios no son individuos obstinados, inflexibles e incapaces de rendir sus voluntades e ideas a uno mejor. Debemos ser fácilmente persuadidos no a hacer nada malo o diabólico, pero sí para hacer lo que es bueno, correcto y santo.

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Pablo era un hombre de gran flexibilidad según su propio testimonio (1 Corintios 9:20-22). La obstinación es una muestra que nos falta sabiduría de lo alto. Los santos que son fácilmente persuadidos en las cosas correctas muestran semejanza a la sabiduría de Cristo.

Los siete pilares de la sabiduría: #5 Misericordia y buenos frutos


La misericordia y buenos frutos son parte de los siete pilares de la sabiduría. Los cristianos que son misericordiosos con otros obtienen misericordia para ellos mismos del Señor (Mateo 5:7). Aquellos que se niegan a ser misericordiosos con otros recibirán el juicio sin misericordia a sus propias vidas (Santiago 2:13). 

Lea la historia en Mateo 18:23-35 de lo que pasa al despiadado. Dios ha sido misericordioso con nosotros en tantas áreas; aquellos que son partícipes de su sabiduría mostrarán a otros alegremente misericordia (Romanos 12:8). El Espíritu de Dios dentro de nosotros debería hacernos más que misericordiosos. Debemos estar llenos de misericordia. 

Santiago acopló la misericordia y los buenos frutos juntos con una sola entidad, formando un pilar singular de apoyo para la sabiduría. En el estudio y observación se hace obvio que no podemos estar llenos de buenos frutos si no somos misericordiosos


Las personas despiadadas no tiene la capacidad de dar algo bueno a otros que están en necesidad. Ellos son envidiosos, egoístas, individuos faltos de bondad, exigiendo un alto nivel de rectitud en otros mientras exhiben poco en sus propias vidas. La mayoría de las veces, cuando problemas, fracasos o la penalidad financiera viene a su camino, ellos anhelan la misericordia y los buenos frutos que ellos detuvieron de otros. Estos no se pueden encontrar en su corazón para que lo hagan con otros como ellos quisieran que otros hicieran con ellos.

El fruto del Espíritu es en: (1) Bondad, (2) justicia y (3) verdad (Efesios 5:9). Este Espíritu produce nuevos frutos en la vida de uno (Gálatas 5:22-23), crea en nuestras vidas las bendiciones dichas por Cristo en las nueve bienaventuranzas (Mateo 5:3-12) y nos hace candidatos para una dotación de los nueve dones o regalos espirituales (1 Corintios 12:1-11). Como cristianos debemos estar exclusivamente llenos de buenos frutos puesto que el fruto solo es lo que identifica al árbol (Lucas 6:43-44)

Sabiduría que es de lo alto se manifiesta a través de la misericordia y los buenos frutos. Apoyando nuestra posición como creyentes, llenos de sabiduría, será este pilar; fuerte, sólido, compuesto de estas dos entidades.

Los siete pilares de la sabiduría: #6 Imparcialidad


Dios, quien es justo, equitativo e imparcial a todos sin tener en cuenta raza, credo o color, nos imparte a su naturaleza cuando nacemos de nuevo. Cristianos sabios no están llenos con prejuicios, divisiones y segmentaciones en su trato y juicio con otros. Es imprudente para nosotros ser parciales en relaciones, especialmente entre creyentes.

Pablo nos encargó observar sus instrucciones (Estúdielos en el contexto, 1 Timoteo 5:17-22), sin preferir uno antes que el otro, no haciendo nada por la parcialidad. Santiago estableció la misma política, identificando claramente lo que es ser parcial en su epístola (Santiago 2:1-13).

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La sabiduría es evidente, visible y sostenida cuando nos dirigimos con respeto a las personas y sin parcialidad. La imparcialidad es, sin duda alguna, uno de los siete pilares de la sabiduría

Los siete pilares de la sabiduría: #7 Sin hipocresía


Nada distingue y marca a una persona tan rápidamente como la hipocresía. En cualquier área de la vida o en cualquier profesión, una persona que profesa cumplir los principios de su vocación cuando en la realidad no lo hace, es un hipócrita. La hipocresía engaña a una sola persona, al hipócrita mismo. Necedad, así también como una falta de sabiduría, es evidente cuando una persona es insincera. 

La situación más repugnante de la vida es un hipócrita en la iglesia. La necedad está a su altura cuando alguno toma a Dios y su palabra tan ligeramente que profesa algo que él no posee. La sabiduría nos motiva a ser sinceros y verdaderos. Aquí está lo que las escrituras tienen que decir sobre la hipocresía:

a) Los cristianos recién nacidos son instruidos, entre otras cosas, a dejar a un lado la hipocresía (1 Pedro 2:1-2)

b) Aquellos que buscan quitar una mota del ojo de otro mientras una viga está en su propio ojo son llamados hipócritas (Lucas 6:41-42)

c) Muchas de las cosas que los fariseos hacían eran buenas, pero muchos de ellos eran hipócritas. Estudie las cosas que los identificaron como los hipócritas, buscando evitar tal conducta (Mateo 23:1-33) 

d) Job habló a menudo del hipócrita. Oiga sus advertencias a ellos:

1) La esperanza del hipócrita perecerá (Job 8:13)
2) El hipócrita no entrará en la presencia de Dios (Job 13:16)
3) La congregación de los hipócritas será desolada (Job 15:34)
4) El inocente se levantará contra el impío (Hipócrita) (Job 17:8) 
5) La alegría del hipócrita es por un momento (Job 20:5)
6) ¿Cuál será la esperanza del hipócrita cuando Dios se lleve su alma? (Job 27:8)
7) El hipócrita de corazón atesora para sí la ira (Job 36:13)

e) Note la sentencia final del hipócrita (Mateo 24:51)


La hipocresía es un juego perdido jugado en el escenario de la vida por el imprudente. Ellos actúan como si fueran genuinos, cuando saben que en sus corazones mora el mal. La sabiduría es sin (Libre de, no con) la hipocresía. Un hipócrita es un actor bajo un supuesto carácter (Jugador de escenario) o un disfrazado. La sinceridad, la autenticidad y sencillez significan que la sabiduría dirige y controla nuestras vidas. 

REFLEXIONES FINALE SOBRE LOS SIETE PILARES DE LA SABIDURÍA


Salomón, quien oró por un corazón entendido, obtuvo sabiduría más allá que otros antes o después de él (1 Reyes 3:5-28; 4:29-34). Dios también le dio cosas que él no pidió: Riqueza, honra y una vida larga. Entre sus tres mil proverbios (1 Reyes 4:32), Salomón incluyó uno en sabiduría misma en Proverbios 8:1, 9:12. 

Los siete pilares de la sabiduría comparados con las columnas en los que se apoya una casa 


La sabiduría, aunque invisible, se describe como construir una casa y labrar siete pilares para apoyarla. Santiago, muchos siglos después, reveló el sistema de apoyo de la sabiduría, enumerando las siete cosas que caracterizan la sabiduría que es de lo alto. Esta sabiduría solo puede venir por Jesucristo, quien es hecho en nosotros sabiduría. 

La sabiduría sobrepasa la necedad tan lejos como la luz sobrepasa la oscuridad (Eclesiastés 2:13). La necedad es tan fácilmente distinguida de la sabiduría como la noche es del día. El principio inmutable de Dios es que esa sabiduría sea justificada por todos sus hijos. 

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La sabiduría está apoyada por siete pilares que siempre la identifican y la justifican. Compartir de Cristo, a través del Espíritu Santo, nos da acceso a esta vida que da la fuerza. La sabiduría está de pie como una mansión majestuosa apoyada por siete pilares prontamente vistos en las vidas de aquellos que los poseen. 

"Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada" (Santiago 1:5). Espero que este estudio bíblico sobre los siete pilares de la sabiduría te sean de bendición. Jesús te bendiga.