ttt

Estudios Bíblicos Pentecostales, Prédicas Cristianas,Temas para Predicar, Enseñanzas Bíblicas

Bienvenidos a Estudios Bíblicos Pentecostales

EL REY SALOMÓN


EL REY SALOMON, 1 REYES 2-11; 2 CRÓNICAS 1-9

El rey Salomón, el juicio al querer partir el niño en dos con una espada

El rey Salomón es coronado rey 


Adonías era el cuarto hijo de David y él creía que, como el más viejo, era el heredero con seguridad para el trono. Cuando se dio cuenta que el rey David tenía otros planes, él intentó ocupar el trono mientras su padre aún vivía. Tomó a Joab y a Abiatar, el sumo sacerdote, para que ellos les respaldaran. Reunió sus seguidores para que él fuera ungido rey en la fuente de Rogel.

(También te puede interesar: El rey Salomón y el olvido de Dios)

Natán reportó a David esta insurrección, quien inmediatamente dio instrucciones de que Salomón fuera ungido rey. Esto tuvo lugar en la fuente Gihón, la cual estaba alrededor de 2,000 pies al norte de Rogel. Cuando la gente gritó, los seguidores de Adonías se dispersaron inmediatamente con temor. Adonías se sometió a Salomón y una guerra civil fue evitada.

No bastó mucho tiempo para que Salomón encontrara razón para matar a Adonías. Adonías pidió a la madre de Salomón, Betsabé, que pidiera para él a Abisag, la hermosa joven sunamita, quien había ministrado para David (1 Reyes 1:1-4). Salomón interpretó esto como una ofensa, porque una concubina de un hombre era para ser una parte de la herencia. No solamente fue matado Adonías, sino también Joab. Abiatar fue destituido de su ocupación como sacerdote. Eventualmente, Simei quien había maldecido a David, también fue muerto. El reino vino a ser firmemente establecido bajo el liderazgo de Salomón.

EL REY SALOMÓN, EL SEGUNDO HIJO DE DAVID CON BETSABÉ


Salomón fue el segundo hijo de David por Betsabé. Era joven cuando se convirtió en rey, posiblemente alrededor de 20 años de edad. Reinó por 40 años.

(Puedes también visitar la sección de Personajes de la Biblia)

Había un contraste entre David y Salomón. David había crecido en el campo abierto y había conocido la vida de un fugitivo. Salomón sólo conoció la tranquilidad y lujo del palacio. La corte de Salomón se convirtió majestuosa con esplendor. Ningún otro rey pudo rivalizar con el rey Salomón en abundancia y sabiduría. Su reino fue uno sin paralelo en magnificencia.

Salomón fue un rey de paz y estuvo contento de quedar en su casa. Su corte vino a ser lujosa y tuvo una familia grande. Mantuvo un harén grande, teniendo un total de 700 esposas y 300 concubinas.

LA SABIDURIA DEL REY SALOMÓN


En el principio de su reino, el rey Salomón tuvo una visión en Gabaón, en la que el Señor le dijo que pidiera lo que él quisiera. El confesó su debilidad e ignorancia y dijo, “Da, pues, a tu siervo corazón entendido . . .” (I Reyes 3:9). El Señor se agradó porque él no pidió riquezas ni larga vida. El Señor le prometió que él sería el hombre más sabio y también poseería grandes riquezas y honor. El fue conocido como el hombre más sabio en el Este y su fama llegó lejos.


Uno de los ejemplos de su sabiduría es mostrado en como él decidió el pleito entre dos madres. Estas madres trajeron dos niños ante él, uno muerto y el otro vivo. Ellas estaban peleando sobre quien era la madre del niño vivo. Salomón decidió el argumento rápido. Él pidió que trajesen una espada y el niño vivo, para ser dividido en dos. La madre verdadera rogó por la vida del niño y ofreció que fuese dado a la otra mujer. Este fue sólo un ejemplo de su sabiduría que dejó pasmado a todo el que estaba allí.

Salomón habló 3,000 proverbios y compuso 1,005 canciones. Era instruido en literatura, botánica y zoología. Tres libros de la Biblia fueron escritos por Salomón; ellos son Proverbios, Cantares, y Eclesiastés.

El fue un hombre de insensatez, también lo que es comparado en tal contraste con su sabiduría. Su insensatez fue revelada en cinco áreas principales:

1. Vida lujosa
2. Eligió mujeres paganas
3. Justificó la idolatría
4. Sensualidad excesiva
5. Oprimió al pueblo

EL REINADO DEL REY SALOMÓN


El reinado de David y el rey Salomón es la edad de oro de los hebreos


El tiempo de David y Salomón fue la edad de oro en la historia de los hebreos. Egipto, Asiría y Babilonia eran débiles e Israel fue la nación más poderosa en la tierra. Jerusalén fue la ciudad más espléndida.

(Puede que te interese: Los consejos de David a Salomón)

Saúl y David fueron guerreros, mas Salomón fue un rey poderoso. Él estaba mas interesado en mantener los límites de su territorio que extenderlos. Fortificó las ciudades importantes para proteger el campo; tales como, Hazor, Megido, Gezer, Betherón, y Baalat. Uno de los medios de defensa fue el uso de carros. Tuvo 1,400 carros, 12,000 jinetes y 4,000 caballos (2 Crónicas 9:25).

Salomón mantuvo un programa de reclutamiento. Usó un gran número de cananeos pero también alistó a los mismos israelitas.

El rey Salomón tuvo vastas relaciones de negocio e hizo alianzas con Egipto y Tiro. Para firmar estos tratados, se casó con la hija del rey en cada caso. Construyó una flota de barcos, las cuales navegaban desde Esión-geber a Ofir, la cual fue probablemente la actual nación de la India. Estos barcos traían oro, plata, madera dura, piedras preciosas y marfil. Los viajes tomaban tres años (I Reyes 10:22). También mantuvo negocios en caballos y carros.

La alianza del rey Salomón con Tiro (Fenicia) fue muy importante. Fenicia tenía colonias en todo el mediterráneo y mantenía un negocio extenso. Salomón recibió mucha ayuda de Hiram, el rey de Tiro, en la construcción del templo.

EL REY SALOMÓN Y LA REINA DE SABA (1 REYES 10:1-13; 2 CRÓNICAS 9:1-12)


Uno de los visitantes extranjeros importantes que vino para ver a Salomón fue la reina de Saba. Saba fue probablemente la actual nación de Yemen. Los barcos de Salomón, con toda probabilidad llegaron allí para negociar en especias e incienso. Habiendo escuchado de la gran prosperidad y sabiduría de Salomón, la reina quiso conocerlo personalmente.

(Puede que te interese: El tiempo de Dios es perfecto)

La reina de Saba viajó unas 1,200 millas, llevando con ella un gran presente de 120 talentos de oro. Salomón la entretuvo y contestó a todas sus preguntas. Cuando ella vio el esplendor del palacio, y la corte de Salomón, quedó atónita, y dijo, “Verdad es lo que oí en mi tierra de tus cosas y de tu sabiduría . . . mis ojos han visto que ni aun se me dijo la mitad. . .” (I Reyes 10:6-7). Salomón le dio todo lo que ella quiso y ella regresó a su tierra satisfecha.

LA APOSTASÍA DEL REY SALOMON (1 REYES 11:11-13)


Salomón amó la sabiduría, pero también la abundancia y las mujeres


Salomón amó la sabiduría, la abundancia y las mujeres. Fueron sus tantas esposas extranjeras que trajo como consecuencia su pérdida total del favor de Dios.

Salomón fue un rey próspero y capaz, pero él no mantuvo su pacto con Dios. Para firmar alianzas con otras naciones, él eligió esposas gentiles, las cuales trajeron con ellas sus idolatrías. Estas mujeres causaron que él tornase su corazón a otros dioses.

La tragedia triste de esto es muy grande cuando recordamos como Dios se le apareció al rey Salomón en dos ocasiones y lo bendijo tan maravillosamente.

El rey Salomón edificó lugares altos para Astoret y otras deidades gentiles. Algunos de estos lugares altos quedaron en Israel por muchos años. Su apostasía trajo juicio sobre Israel. La división del reino y la cautividad de las diez tribus y Judá fueron los resultados.

EL REY SALOMÓN Y LA VANIDAD DEL MUNDO


El rey Salomón reinó cuarenta años (970-931 A.C.). Fue un gobierno de prosperidad y paz. Fue un período de extensas construcciones, negocios y relaciones internacionales. Salomón, sin embargo, no permaneció obediente a la voluntad de Dios; por lo tanto, el potencial real de Israel no fue realizado.

El rey Salomón amó al mundo más y más y a Dios menos y menos. El tuvo todo lo que el mundo pudo ofrecer. Tenía sus palacios, jardines, oro y honor. ¿Le trajo esto felicidad al rey Salomón? A pesar de todas sus riquezas y fama, él era infeliz. Él escribió, “. . . todo ello es vanidad y aflicción de espíritu” (Eclesiastés 1:14).

(También puedes leer: La senda del honor)

Si el rey Salomón se arrepintió en los momentos finales de su vida, no sabemos. No obstante, hay una cosa importante que debemos recordar. Una de las últimas cosas que él escribió fue, “. . . teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre” (Eclesiastés 12:13).