TESTIMONIO DE JUAN EL BAUTISTA, EXPLICACIÓN

Testimonio de Juan el bautista, la voz que clama en el desierto

El testimonio de Juan el Bautista en el evangelio de Juan 1:19-28


"Confesó, y no negó, sino confesó: Yo no soy el Cristo" (Juan 1:20). Este es el testimonio de Juan el Bautista cuando le preguntaron ¿Tú quién eres?. Es importante meditar en la respuesta y actitud de Juan ante los interrogatorios de los mensajeros de los judíos. Estos mensajeros habían sido enviados por los fariseos con el fin de querer saber si en verdad Juan era el Cristo o Ungido de Dios ya que durante ese momento estaban circulando diversas opiniones sobre el libertador de Israel

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Los de Judea decían que sería un descendiente de David (Deuteronomio 18:18) y los samaritanos preferían hablar del profeta sucesor de Moisés (Juan 4:25) y otra corriente apoyada en Malaquías 3:4-6 que afirmaba que Elías volvería del cielo para preparar la venida del Mesías. Algo parecido a lo sucedido en nuestro horizonte contextual, en el que muchos escatólogos están debatiendo acerca de la segunda venida de Cristo y sus diversos acontecimientos.

EL TESTIMONIO DE JUAN EL BAUTISTA ANTE LA PREGUNTA DE LOS JUDÍOS


¿Tú quien eres? ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? ¿Pues quién eres? ¿Qué dices de ti mismo? ¿Cuál era el testimonio de Juan el bautista ante estas preguntas? Podemos apreciar en esta lluvia de preguntas que estos pasajes no fueron claros, sino implícitos en el interrogatorio a Juan el Bautista; sin embargo, lo suficiente para que Juan se pudiera dar cuenta de sus intenciones, que de seguro querían darse cuenta si era o no el Mesías o el Cristo

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Ante todas las preguntas, es muy interesante notar que la honestidad de Juan fue muy evidente al decir que no era el Mesías esperado, puesto que era el hombre de la popularidad y el predicador poderoso en la palabra; sin embargo, no ocupa el lugar codiciado por muchos falsos cristos que se presentaban durante esa época.  

El testimonio de Juan el Bautista, sin duda, nos presenta una gran lección de humildad y sometimiento a la voluntad de Dios, puesto que él conocía su lugar en el reino de Dios.

TESTIMONIO DE JUAN EL BAUTISTA, SU RESPUESTA CARGADA DE HUMILDAD Y SINCERIDAD


Juan el Bautista y su testimonio humilde y sincero


Aunque Juan el Bautista era un hombre duro para aplicar la verdad en sus prédicas sin manifestar temor, de igual manera con la misma veracidad y sencillez confiesa que él no era el Cristo. 

Recordemos que la respuesta de Juan el Bautista, en ese entorno, es en un contexto tenso debido a la opresión romana sobre los judíos que esperaban ansiosamente un libertador. Por otro lado, Judea es la región más conflictiva del imperio. 


La respuesta es un "No rotundo", Juan el Bautista pretende quitar de los pensamientos judíos las tres opiniones más importantes que se mencionaban en aras de descubrir el oráculo mesiánico y aclara que solamente es una voz que clama en el desierto y su misión es preparar el camino del Señor basado en el libro de Isaías (Isaías 40:3).

El anuncio del precursor mesiánico por el profeta Isaías tiene su cumplimento en la persona de Juan el Bautista, constituyéndose en la principal señal de advenimiento del Mesías añorado y esperado. 

TESTIMONIO DE JUAN EL BAUTISTA, VOZ QUE CLAMA EN EL DESIERTO


Meditemos en el testimonio de Juan el Bautista como la voz que clama en el desierto


En la expresión "Voz que clama en el desierto" encontraremos tres variables importantes para un análisis textual:

Testimonio de Juan el Bautista: La Voz


A través del mensaje de Juan el Bautista, el oído y corazón de cada judío sería puesto a prueba. En el contexto de Isaías los exiliados deben entender que los tiempos han cambiado, si la ruina de su país fue el precio de sus infidelidades, ahora Dios quiere que se vuelvan hacia el futuro; sus pecados han sido perdonados y la benevolencia de Dios acompañará sus esfuerzos.

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Juan el Bautista en su mensaje hace precisamente un llamado a los judíos a volverse a Dios y a su ley, a no seguir pecando y que anuncien la venida del Mesías. De allí el significado del bautismo de Juan de arrepentimiento practicado por el movimiento del bautista, asociado un poco con las corrientes de los esenios, pero con la sola particularidad de bautizar una sola vez para el perdón de pecados y volver a la ley mosaica

Testimonio de Juan el Bautista: El que Clama:


La expresión "el que clama" indica quejarse a gritos. Gritar con fuerzas a una multitud. La predicación de Juan era tenaz en medio de una generación sorda y obstinada en su mundo sin Dios. Juan tocaba aquellos espacios de la sociedad que muchos tenían temor de mencionar o señalar por medio a represalias, el ejemplo más claro es el momento en que denuncia el pecado de adulterio de Herodes. 

Testimonio de Juan el Bautista: En el Desierto:


El término en el desierto es un indicativo de la condición espiritual de los judíos, el desierto es un lugar vacío, símbolo de muerte y habitación de fieras salvajes (Marcos 1:12-13). En sus corazones no estaba Dios, estaban vacíos de fe. La iglesia aunque es el pueblo de Dios, al igual que los judíos no se escapa de esa realidad. La invitación de Dios, mayormente bajo la dispensación de la gracia es crecer por medio de la palabra de Dios, que nos otorga la oportunidad de volvernos a Dios de corazón y ser herederos de sus promesas.

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Conclusión sobre el testimonio de Juan el Bautista


Todo lo anterior nos enseña que la actitud de Juan el Bautista como predicador es de no osar tomar la gloria que pertenece al Señor. Juan nos presenta una gran lección de humildad y sometimiento a la voluntad de Dios, puesto que él conocía su lugar en el reino de Dios.